Por que creo en Jesús y no en Buda, Mahoma u otro
Lo siguiente son algunas Razones subjetivas (y objetivas) por las que creo que Jesucristo era el hijo de Dios y no sólo un “hombre moral”.
Reflexionando y analizando la vida de Jesucristo podemos encontrarnos con diferentes circunstancias, que podemos decir que indican que Jesús sí era el Hijo de Dios.
Quiero aclarar que para mí Jesús no fue “un gran hombre moral similar a Buda y Confucio y otros grandes maestros” creo que hay razones muy fuertes para decidir que Jesús o era el Hijo de Dios o es el mayor fraude de la Historia.
1.- Jesús dijo ser Dios, Jesús reclamo ser Dios y sus apóstoles enseñaban que el era Dios.
Si esta declaración es falsa entonces Jesús sería un Blasfemo, si Jesús no era el hijo de Dios, sería un mentiroso, sería EL MAYOR MENTIROSO DE LA HISTORIA, porque habría engañado y continuaría engañando a millones de personas.
“Esperando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo“.
Tito 2.13
“Jesús le dijo: …Si me habéis conocido a mí, también conoceréis a mi Padre; y desde ahora le conocéis y le habéis visto. Le dijo Felipe: –Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Jesús le dijo: –Tanto tiempo he estado con vosotros, Felipe, ¿y no me has conocido? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo, pues, dices Tú: “Muéstranos el Padre”? ¿No crees que yo soy en el Padre y el Padre en mí? … Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en Mí; de otra manera, creed por las mismas obras.”
Juan 14:5-11
Otra cuestión interesante es que Jesús dijo ser Dios en una de las naciones más monoteístas de la historia, cualquier otra persona o farsante sabría que intentar tal cosa para crear un culto o secta sería un suicidio seguro, aunque es cierto que muchos otros habían tratado de crear cultos o sectas, históricamente:
-Ningún creador de nuevas sectas declaro ser Dios (lo habrían despeñado o apedreado inmediatamente) a Jesús trataron de matarlo por ello.
-Ningún creador de nuevas sectas habría molestado a los líderes religiosos de la época diciendo que: “Los asesinos, ladrones y prostitutas van delante de ellos al reino de Dios”, hacer tal cosa era poner en peligro tu integridad física.
-Ningún creador de nuevas sectas decía tener poder o autoridad de perdonar pecados, en la religión Judía el único que podía perdonar pecados era Dios, y si Jesús decía a la gente “tus pecados te son perdonados” estaría diciendo indirectamente que era Dios.
“¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados, sino Sólo Dios?”
Lucas 5.21
-Ningún creador de nuevas sectas hizo milagros como los de Jesús; Mahoma no hizo ni un solo milagro, Mahoma aceptaba el politeísmo en un principio y luego se fue contra el, de Buda se dice que atentaron contra su vida lanzándole una enorme piedra en su camino y luego apareció ileso, hasta donde me he enterado Buda no hizo ningún milagro, o al menos los milagros no eran algo tan común en él.
2.- Jesús dijo que nadie se salva si no cree en Él (no existen muchos caminos para llegar al cielo ¡Sorpresa!)
“Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino es por mí“.
Juan 14.6
No hay muchos caminos para llegar a Dios, hay solo uno y Jesús enseño que era Él, no dijo “yo soy un camino”.
Esta es quizá la declaración más atrevida de la historia, dice que si no crees en el después que alguien te haya hablado de él ¡estás condenado! Y pasarás una eternidad en el infierno.
Obviamente esta condenación está para quienes ya hayan oído hablar de Jesús y hayan conocido en cierta manera sus enseñanzas y no para aquellos que mueren sin haber oído el nombre de Jesús.
Ojo: Jesús mando predicar, no convencer, influenciar, persuadir ni lavar cerebros
“Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura, el que creyere y fuere bautizado será salvo; más el que no creyere será condenado”.
Marcos 16.15-16
¿Tratan de convencerte de que creas en Jesús? Llegar a creer en el debe ser una decisión personal guiada por tu fe y no una emoción provocada por el “don de gentes” de un tercero, yo personalmente trato de que la gente mejore sus vidas y les hablo acerca de Dios, pero no pretendo utilizar patrones hipnóticos, oratoria, retórica, ni mandarte mensajes subconscientes, Jesús mando que demos testimonio del cambio que el ha hecho en nuestras vidas y que prediquemos pero no nos afanemos en “convencer”, podemos inspirar, invitar a la reflexión, exponer razones de nuestra fe pero no es mandamiento de Dios tratar de convencer a las personas, si escribo un post por este es impulsado por mi deseo de expresarme y no por tratar de “persuadirte” que creas.
3.- Jesús estuvo dispuesto a morir por sus enseñanzas igual sus apóstoles
Jesús tuvo que ser perseguido, sus apóstoles tuvieron que dejar a sus familias y vivir de donativos y ofrendas durante 3 años, Jesús sufrió una de las muertes más crueles existentes, sus apóstoles sufrirían el mismo riesgo y aún así seguirían viajando sin trabajo fijo, pasando necesidades y viviendo de donativos y ofrendas.
¿Usted se animaría a dejarlo todo, pasar necesidades, ser perseguido y finalmente martirizado por una mentira?
¿Usted se animaría a dejarlo todo, pasar necesidades, ser perseguido y finalmente martirizado por la verdad?
4.- Existe algo llamado “La Sábana Santa” (por si creías que Jesús no dejo una evidencia científica de que resucitó y de que efectivamente era Dios…, nuevamente: ¡Sorpresa!).
¿Buda, Mahoma y cualquier otro dejo algo similar a parte de sus doctrinas?
Buda y Mahoma no resucitaron, no dejaron una sábana santa, ni tuvieron poder para sanar ni un resfriado.
Busca información de la sábana santa hasta donde ser tiene información tridimensional por lo que no fue pintada ni elaborada por humanos, según algunos expertos debió haber sido hecha con radiación ¿Conoces algún método o aparato en nuestra época para crear una obra de arte con radiación y que deje información tridimensional en la tela?
De muchos estudios científicos a la Sábana Santa parece ser que la explicación más probable de su existencia es que Jesús si se haya levantado entre los muertos al tercer día de su muerte emitiendo un tipo de radiación en el momento sucedido que afecto la tela de esa forma.
¿Porque muchos científicos ateos o evolucionistas dicen “no estar enterados o interesados en la sábana santa”? ¡Porque destruye directamente sus creencias!.
Si Jesús no era el Hijo de Dios
-Jesús sería un Blasfemo al reclamar ser Dios.
-Jesús sería un elitista al 100% porque dijo que sólo quien creyere en Él se salvaría.
-Jesús sería un hombre que fue crucificado por una mentira inventada por Él mismo, y los apóstoles sus cómplices que también dejaron sus vidas normales, pasaron necesidades, fueron perseguidos y murieron por una mentira (nota: ninguno de los apóstoles retiró su testimonio ni declaro que el cristianismo era un fraude y eso que eran doce, de los testigos del libro de Mormón que eran solo tres uno de ellos retiró su testimonio). ¿Estarías tu dispuesto a morir por una mentira cuando hay mucha gente que ni siquiera lo haría por la verdad?
Si Jesús es efectivamente el Hijo de Dios
-Todos lo que no creen en el pero saben de su existencia y conocen sus enseñanzas estarían en peligro de condenarse eternamente.
-Todas las religiones orientales (Budismo, Hinduismo, Islamismo) y las no cristinas serían completas HEREJÍAS.
-No existiría una “verdad relativa” sino que existiría una verdad absoluta de la vida ejemplo: El aborto sería pecado, la homosexualidad sería un pecado, porque Jesús enseño que su palabra era “la verdad”, la verdad “relativa” sería sólo un invento de intelectuales subjetivistas que miran un lado de la moneda ignorando totalmente el otro lado de la misma (o también una mentira bien defendida por filósofos, catedráticos universitarios y por los seguidores de La Ley de Atracción o El Secreto cuyo lema a veces parece ser “CREE LO QUE SE TE DA LA GANA, NO HAY VERDAD ABSOLUTA” como si la verdad dependiera de que exista un consenso de creencia (parece que no han escuchado algunas cosas llamadas “mentiras colectivas”, “mitos” o “autoengaños”, debes creer lo correcto y no pensar que algo puede ser correcto o verdadero sólo para ti; creo que el concepto de “verdad relativa” es contradictorio en sí mismo ya que el mismo concepto de verdad implica algo absoluto o al menos algo absoluto para determinada época (en el pasado la riqueza estaba en la tierra hoy en las empresas); la tierra jamás fue plana aunque en un tiempo todo el mundo creyera que lo fue, la verdad no depende del consenso de creencia).
O lo uno o lo otro, no hay medias tintas con respecto a lo que fue Jesús considerando lo que dijo e hizo.
La única buena razón para que Jesús se declare Dios de una forma exclusivista o elitista y estuviera dispuesto a morir por defender semejantes alegatos ES PORQUE EFECTIVAMENTE ERA EL HIJO DE DIOS Y PREDICABA LA VERDAD.
Si Jesús no es fue Hijo de Dios e hizo todo lo que hizo y dijo todo lo que dijo habría sigo un loco, demente y hasta ¡un estúpido!, había muchos lugares donde pudo crear una nueva religión autoproclamándose Dios sin tener que arriesgar su vida y se le ocurre hacerlo en un lugar sumamente monoteísta.
Nota: La Biblia actualmente no solo es el libro más vendido del mundo, sino que es el único con profecías precisas que se han cumplido a través de la historia sin decir cosas incomprensibles u oscuras que dan lugar a miles de interpretaciones como las profecías de Nostradamus.
Jesús verdaderamente era el Hijo de Dios que vino a la tierra, o fue solo un fraude muy descarado.
En el mundo estaba, y el mundo por Él fue hecho; pero el mundo no le conoció.
A los suyo vino, y los suyos no le recibieron.
San Juan 1.10-11
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Abril 26, 2009 10:04 PM - La Parábola de los talentos | PSICOTECNOPATAS.COM
Julio 9, 2009 11:07 PM


Abril 23, 2009
7:14 am
Buen post, pero no entiendo una cosa. ¿Jesús es el hijo de Dios, no es Dios (Jehová, Yave)?
Abril 23, 2009
8:51 pm
Hola, ese es un debate complicado y hay varias teorías mucha confusión y ateos que terminan diciendo “vez las religiones están hechas para ser incomprensibles”, para mí es un solo Dios que se manifiesta de tres formas diferentes al igual como según el análisis transaccional todos tenemos un estado padre, estado adulto y estado niño(sé que no es el mejor ejemplo que podría dar pero es mi percepción personal) y sí Jesús es Jehová (al menos ese es el criterio que tengo hasta el momento) ya que la Biblia expresa que Jesús creó todo, pero tambien expresa que fué Dios (Padre) el creador, existen muchas dudas sobre esto por ejemplo ¿Qué sentido tiene que Jesús este subordinado al Padre si Jesús es el Padre?, como dije es cuestión de debate al final será mejor que saques tus propias conclusiones y que estes dispuesto a cambiarlas si vez que te equivocaste en algo.
Abril 24, 2009
6:21 am
Ok. Gracias. Aquí te comparto mi punto de vista.
¿Enseñó la iglesia primitiva que Dios sea una Trinidad?
Parte 1—¿Enseñaron Jesús y sus discípulos la doctrina de la Trinidad?
¿Enseñaron Jesús y sus discípulos la doctrina de la Trinidad? ¿La enseñaron líderes eclesiásticos de los siglos subsiguientes? ¿Qué origen tiene? ¿Y por qué es importante saber la verdad sobre esta creencia? A partir de la Parte 1 en este número, La Atalaya considerará estas preguntas en una serie de artículos. Otros artículos de la serie aparecerán periódicamente en números posteriores.
LOS que aceptan la Biblia como la Palabra de Dios reconocen que tienen la responsabilidad de enseñar a otros acerca del Creador. También comprenden que lo que comunican como enseñanza acerca de Dios tiene que ser verídico.
Dios reprendió a los “consoladores” de Job por no hacer eso. “Jehová procedió a decir a Elifaz el temanita: ‘Mi cólera se ha enardecido contra ti y tus dos compañeros, porque ustedes no han hablado acerca de mí lo que es verídico, como mi siervo Job’.” (Job 42:7.)
El apóstol Pablo, al tratar de la resurrección, dijo que se nos ‘hallaría falsos testigos de Dios’ si enseñáramos algo incierto sobre las actividades de Dios. (1 Corintios 15:15.) Si esa es la realidad tocante a la enseñanza de la resurrección, ¡cuánto cuidado debemos tener con relación a enseñar quién es Dios!
La doctrina de la Trinidad
Casi toda iglesia de la cristiandad enseña que Dios es una Trinidad. The Catholic Encyclopedia dice que la enseñanza de la Trinidad es “la doctrina central de la religión cristiana”, y la define así:
“En la unidad de la Divinidad hay Tres Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y estas Tres Personas son verdaderamente distintas una de otra. Así, en las palabras del Credo de Atanasio: ‘el Padre es Dios, el Hijo es Dios, y el Espíritu Santo es Dios, y sin embargo no hay tres Dioses, sino un solo Dios’. [...] Las Personas son coeternas y coiguales: todas son igualmente increadas y omnipotentes”1.
The Baptist Encyclopædia da una definición parecida. Dice:
“[Jesús] es [...] el eterno Jehová [...] El Espíritu Santo es Jehová [...] Se pone al Hijo y al Espíritu en exacta igualdad con el Padre. Si él es Jehová, ellos también lo son”2.
Anatemas pronunciados contra los opositores
En 325 E.C. un concilio de obispos reunido en Nicea, Asia Menor, formuló un credo que declaró que el Hijo de Dios era “verdadero Dios”, tal como el Padre era “verdadero Dios”. Parte de ese credo decía:
“Mas a los que afirman: Hubo un tiempo en que [el Hijo] no fué y que antes de ser engendrado no fué, y que fué hecho de la nada, o los que dicen que es de otra hipóstasis o de otra sustancia o que el Hijo de Dios es cambiable o mudable, los anatematiza la Iglesia Católica”3.
De modo que a cualquiera que creyera que el Hijo de Dios no era coeterno con el Padre o que el Hijo había sido creado se le entregaba a la condenación eterna. Uno puede imaginarse cuánto presionaba aquello a la mayoría de los creyentes comunes para que se amoldaran a aquellas ideas.
En el año 381 E.C. se convocó otro concilio en Constantinopla, y este declaró que había que adorar y glorificar al espíritu santo tal como al Padre y al Hijo. Un año después —en 382 E.C.— otro sínodo se reunió en Constantinopla y sostuvo la divinidad plena del espíritu santo4. Aquel mismo año, ante un concilio celebrado en Roma, el papa Dámaso presentó una serie de enseñanzas que la iglesia había de condenar. El documento, llamado el Tomo de Dámaso, incluía las declaraciones que a continuación se citan.
“Si alguno no dijere que el Padre es siempre, que el Hijo es siempre y que el Espíritu Santo es siempre, es hereje.”
“Si alguno no dijere verdadero Dios al Hijo de Dios, como verdadero Dios a [su] Padre [y] que todo lo puede y que todo lo sabe y que es igual al Padre, es hereje.”
“Si alguno no dijere que el Espíritu Santo [...] es [...] verdadero Dios, [...] lo puede todo y todo lo sabe [...], es hereje.”
“Si alguno no dijere ser tres personas verdaderas: la del Padre, la del Hijo y la del Espíritu Santo, iguales, siempre vivientes, que todo lo contienen, lo visible y lo invisible, que todo lo pueden, [...] es hereje.”
“Si alguno dijere que [el Hijo] constituído en la carne cuando estaba en la tierra, no estaba en los cielos con el Padre, es hereje.”
“Si alguno, al llamar Dios al Padre, Dios al Hijo de Aquél, y Dios al Espíritu Santo, los llama dioses [...] y no [...] una sola divinidad [...], es hereje”5.
Varios eruditos jesuitas, en su traducción del tomo del latín al inglés, añadieron el comentario: “Parece que el papa San Celestino I (422-432) consideró ley esos cánones; estos pueden considerarse definiciones de fe”6. Y el erudito Edmund J. Fortman afirma que el tomo representa una “doctrina trinitaria bien fundada y poderosa”7.
Si usted es miembro de una iglesia que acepta la enseñanza de la Trinidad, ¿definen su fe esas declaraciones? ¿Y se da cuenta de que el creer en la doctrina de la Trinidad según la enseñan las iglesias requiere que usted crea que Jesús estaba en el cielo al mismo tiempo que estaba en la Tierra? Esta enseñanza es parecida a lo que declaró Atanasio, eclesiástico del siglo IV, en su libro La encarnación del verbo:
“Él [el Verbo, Jesús,] no estaba encerrado en el cuerpo, ni estaba en el cuerpo sin estar en otra parte. Ni él movía a aquél, mientras el universo estaba vacío de su energía y providencia. [...] Daba vida igualmente a todas las cosas y a la vez nacía en todos y estaba fuera de todos”8.
Lo que significa la doctrina de la Trinidad
Algunos han concluido que el simplemente atribuir deidad o divinidad a Jesús es todo lo que significa la enseñanza de la Trinidad. Para otros, creer en la Trinidad significa sencillamente creer en el Padre, el Hijo y el espíritu santo.
No obstante, un examen detallado de los credos de la cristiandad expone lo lamentablemente inadecuadas que son esas ideas con relación a la doctrina formal. Las definiciones oficiales dejan claro que la doctrina de la Trinidad no es una idea sencilla. En vez de eso, es un conjunto complejo de distintas ideas que han sido juntadas durante largo tiempo y entrelazadas unas con otras.
Basándonos en la descripción de la doctrina de la Trinidad que se presentó después del Concilio de Constantinopla en 381 E.C., en el Tomo de Dámaso de 382 E.C., en el Credo de Atanasio que vino algún tiempo después, y en otros documentos, podemos determinar con claridad lo que quiere decir la cristiandad con la doctrina de la Trinidad. Abarca las siguientes ideas específicas:
?1. Se dice que hay tres personas divinas —el Padre, el Hijo y el espíritu santo— en la Divinidad.
?2. Se dice que cada una de estas personas distintas es eterna, que ninguna viene antes ni después de las otras en el tiempo.
?3. Se dice que cada una es todopoderosa, que ninguna es mayor ni menor que las otras.
?4. Se dice que cada una es omnisciente, que todo lo sabe.
?5. Se dice que cada una es verdadero Dios.
?6. Con todo, se dice que no hay tres Dioses, sino un solo Dios.
Está claro que la doctrina de la Trinidad es un conjunto complejo de ideas que abarca por lo menos los elementos esenciales ya indicados e implica otros, como revela un examen de los detalles. Pero si consideramos solo las ideas básicas ya enumeradas es patente que, si se elimina alguna de ellas, lo que resta ya no es la Trinidad de la cristiandad. Para tener el cuadro completo, todas esas partes tienen que estar presentes.
Ahora que entendemos mejor el término “Trinidad”, podemos preguntar: ¿La enseñaron Jesús y sus discípulos? Si así fue, debe haber aparecido en forma completa en el primer siglo de nuestra era común. Y puesto que lo que ellos enseñaron se encuentra en la Biblia, entonces la doctrina de la Trinidad o es una enseñanza bíblica o no lo es. Si lo es, debería enseñarse claramente en la Biblia.
No es razonable pensar que Jesús y sus discípulos enseñaran a la gente acerca de Dios y sin embargo no le dijeran quién es Dios, especialmente si se requería que algunos creyentes hasta dieran la vida por Dios. Por lo tanto, Jesús y sus discípulos deberían haber dado prioridad a enseñar a otros esta doctrina esencial.
Examine las Escrituras
En el capítulo 17 de Hechos, versículo 11, se dice que ciertas personas eran ‘de disposición noble’ porque “examinaban con cuidado las Escrituras diariamente en cuanto a si estas cosas [cosas que enseñaba el apóstol Pablo] eran así”. Se las animó a usar las Escrituras para confirmar las enseñanzas hasta de un apóstol. Usted debe hacer lo mismo.
Tenga presente que las Escrituras son ‘inspiradas de Dios’ y han de usarse para “rectificar las cosas, para disciplinar en justicia, para que el hombre de Dios sea enteramente competente y esté completamente equipado para toda buena obra”. (2 Timoteo 3:16, 17.) De modo que la Biblia está completa en asuntos doctrinales. Si la doctrina de la Trinidad es verdadera, debe estar en ella.
Invitamos al lector a buscar en la Biblia, especialmente en los 27 libros de las Escrituras Griegas Cristianas, para ver por sí mismo si Jesús y sus discípulos enseñaron una Trinidad. Mientras busca, pregúntese:
?1. ¿Puedo hallar algún texto bíblico que mencione la “Trinidad”?
?2. ¿Puedo encontrar algún texto bíblico que diga que Dios se compone de tres personas distintas: Padre, Hijo y espíritu santo, pero que las tres son un solo Dios?
?3. ¿Puedo hallar algún texto bíblico que diga que el Padre, el Hijo y el espíritu santo son iguales en todo aspecto, como en eternidad, poder, posición y sabiduría?
Por más que busque, no encontrará ningún texto bíblico que use la palabra Trinidad, ni hallará uno que diga que el Padre, el Hijo y el espíritu santo son iguales en todo aspecto, como en eternidad, poder, posición y sabiduría. Ni siquiera un texto bíblico dice que el Hijo sea igual al Padre en esos aspectos… y si hubiera tal texto, no establecería una Trinidad, sino —a lo más— una “dualidad”. En ninguna parte de la Biblia se pone al espíritu santo en igualdad con el Padre.
Lo que dicen muchos eruditos
Muchos eruditos, incluso trinitarios, reconocen que la Biblia no contiene la doctrina misma de una Trinidad. Por ejemplo, The Encyclopedia of Religion declara:
“Exegetas y teólogos hoy concuerdan en que la Biblia hebrea no contiene una doctrina de la Trinidad [...] Aunque la Biblia hebrea describe a Dios como el padre de Israel y emplea personificaciones de Dios, tales como Palabra (davar), Espíritu (ruah), Sabiduría (hokhmah) y Presencia (shekhinah), el correlacionar estos conceptos con la doctrina trinitaria posterior iría más allá de la intención y el espíritu del Antiguo Testamento.
”Además, exegetas y teólogos reconocen que el Nuevo Testamento tampoco contiene una doctrina explícita de la Trinidad. Dios Padre es fuente de todo lo que existe (Pantokrator) y también el padre de Jesucristo; ‘Padre’ no es un título para la primera persona de la Trinidad, sino un sinónimo de Dios. [...]
”En el Nuevo Testamento no hay ninguna conciencia reflexiva de la naturaleza metafísica de Dios (‘trinidad inmanente’) ni contiene el Nuevo Testamento el lenguaje técnico de la doctrina posterior (hupostasis, ousia, substantia, subsistentia, pros?pon, persona). [...] Es indiscutible que la doctrina no puede establecerse sobre pruebas bíblicas solamente”9.
Respecto a los hechos históricos de esta cuestión, The New Encyclopædia Britannica dice:
“Ni la palabra Trinidad ni la doctrina explícita aparecen en el Nuevo Testamento [...]
”La doctrina se desarrolló gradualmente en el transcurso de varios siglos y en medio de muchas controversias. [...]
”No fue sino hasta el siglo IV cuando la distinción de las tres y su unidad fueron juntadas en una sola doctrina ortodoxa de una esencia y tres personas”10.
La New Catholic Encyclopedia hace una declaración parecida respecto al origen de la Trinidad:
“Exegetas y teólogos bíblicos, entre ellos una cantidad constantemente creciente de católicos romanos, reconocen que no se debe hablar de trinitarismo en el Nuevo Testamento sin seria reserva. En estrecho paralelo, historiadores del dogma y teólogos sistemáticos también reconocen que cuando se habla de trinitarismo pleno se pasa del período de los orígenes del cristianismo a, digamos, la última cuarta parte del siglo IV. Fue solo entonces cuando lo que pudiera llamarse el dogma trinitario definitivo de ‘un solo Dios en tres Personas’ llegó a asimilarse por completo en la vida y el pensamiento cristianos. [...]
”La fórmula misma no refleja la conciencia inmediata del período de los orígenes; fue producto de tres siglos de desarrollo doctrinal”11.
¿Se “da a entender”?
Quizás los trinitarios digan que la Biblia “da a entender” una Trinidad. Pero esa alegación se hace mucho después de haberse escrito la Biblia. Es un intento de atribuir a la Biblia lo que los clérigos de tiempos posteriores decidieron arbitrariamente que debería ser doctrina.
Pregúntese: ¿Por qué debería ser que la Biblia solo ‘diera a entender’ su enseñanza más importante: quién es Dios? La Biblia se expresa claramente en cuanto a otras enseñanzas básicas; ¿por qué no con relación a esta, la más importante? ¿No podría el Creador del universo producir un libro que mostrara claramente que él es una Trinidad si eso fuera un hecho?
La razón por la cual la Biblia no enseña claramente la doctrina de la Trinidad es sencilla: no es una enseñanza bíblica. Si Dios fuera una Trinidad, sin duda lo habría dado a conocer claramente, de modo que Jesús y sus discípulos pudieran enseñarlo a otros. Y esa información esencial se habría incluido en la Palabra inspirada de Dios. No se habría dejado para que fuera objeto de contienda entre hombres imperfectos siglos después.
Cuando examinamos los textos bíblicos que los trinitarios presentan como prueba de que la Biblia “da a entender” una Trinidad, ¿qué hallamos? Una evaluación honrada revela que los textos que se presentan no tratan de la Trinidad de la cristiandad. En vez de eso, ciertos teólogos tratan de forzar en los textos sus ideas preconcebidas de una Trinidad. Pero esas ideas no están en los textos bíblicos. De hecho, esas ideas trinitarias están en pugna con el testimonio claro de la Biblia en conjunto.
Un ejemplo de ese tipo de textos es Mateo 28:19, 20. Ahí se mencionan juntos al Padre, el Hijo y el espíritu santo. Algunos afirman que eso da a entender una Trinidad. Pero lea los versículos usted mismo. ¿Hay algo en esos textos que diga que los tres son un solo Dios, iguales en eternidad, poder, posición y sabiduría? No, no lo hay. Lo mismo pasa en el caso de otros textos que mencionan a los tres juntos.
En cuanto a los que creen que el uso de “nombre” en singular al aludir al Padre, el Hijo y el espíritu santo en Mateo 28:19, 20 da a entender una Trinidad, sírvase comparar con eso el uso de “nombre”, en singular, al aludir a Abrahán e Isaac en Génesis 48:16 (Reina-Valera, 1977; Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras).
Los trinitarios también señalan a Juan 1:1 en algunas versiones, donde se dice que “el Verbo” estaba “con Dios” y era “Dios”. Pero otras traducciones de la Biblia dicen que la Palabra o el Verbo era “un dios” o era “divino”, sin querer decir necesariamente Dios, sino alguien poderoso. Además, ese versículo bíblico dice que “la Palabra” (o “el Verbo”) estaba “con” Dios. Eso razonablemente lo excluiría de ser ese mismo Dios. Y sin importar la conclusión a que se llegue respecto a “la Palabra” (o “el Verbo”), el hecho es que en Juan 1:1 solo se mencionan dos personas, no tres. Una y otra vez, cuanto texto se usa para tratar de apoyar la doctrina de la Trinidad fracasa completamente en cuanto a ello cuando se examina honradamente.
Otro factor que debe considerarse es este: Si Jesús y sus discípulos hubieran enseñado la doctrina de la Trinidad, entonces sin duda eclesiásticos destacados que existieron inmediatamente después de ellos también la habrían enseñado. Pero ¿enseñaron aquellos hombres —llamados hoy padres apostólicos— la doctrina de la Trinidad? Esta pregunta se considerará en la Parte 2 de esta serie, en un número posterior de La Atalaya.
Referencias
?1. The Catholic Encyclopedia, 1912, tomo XV, página 47.
?2. The Baptist Encyclopædia, edición preparada por William Cathcart, 1883, páginas 1168, 1169.
?3. El Magisterio de la Iglesia, por Enrique Denzinger (traducción directa de los textos originales por Daniel Ruiz Bueno), 1963, páginas 23, 24.
?4. A Short History of Christian Doctrine, por Bernhard Lohse, edición de 1980, páginas 64, 65.
?5. El Magisterio de la Iglesia, por Enrique Denzinger (traducción directa de los textos originales por Daniel Ruiz Bueno), 1963, páginas 28, 29.
?6. The Church Teaches, edición traducida al inglés y preparada por John F. Clarkson, S.J., John H. Edwards, S.J., William J. Kelly, S.J., y John J. Welch, S.J., 1955, página 125.
?7. The Triune God, por Edmund J. Fortman, edición de 1982, página 126.
?8. Atanasio. La encarnación del verbo, traducción del griego al español por José C. Fernández Sahelices, 1989, página 59.
?9. The Encyclopedia of Religion, Mircea Eliade, jefe de redacción, 1987, tomo 15, página 54.
10. The New Encyclopædia Britannica, 15.a edición, 1985, tomo 11, Micropædia, página 928.
11. New Catholic Encyclopedia, 1967, tomo XIV, página 295.
Abril 24, 2009
6:23 am
Parte 2—¿Enseñaron los padres apostólicos la doctrina de la Trinidad?
En La Atalaya del 1 de noviembre de 1991, la Parte 1 de esta serie consideró si Jesús y sus discípulos enseñaron o no la doctrina de la Trinidad… la idea de que el Padre, el Hijo y el espíritu santo fueran tres personas en igualdad como un solo Dios. La prueba clara procedente de la Biblia, de historiadores y hasta de teólogos indica que no la enseñaron. ¿Qué se puede decir de los líderes eclesiásticos que les siguieron poco después? ¿Enseñaron estos una Trinidad?
PADRES APOSTÓLICOS” es la denominación que se usa para los eclesiásticos que escribieron sobre el cristianismo a fines del primer siglo y principios del segundo de nuestra era común. Entre ellos estuvieron Clemente de Roma, Ignacio, Policarpo, Hermas y Papías.
Se dice que fueron contemporáneos de algunos de los apóstoles. Según eso, deben haber estado familiarizados con las enseñanzas apostólicas. Respecto a lo que escribieron esos hombres, The New Encyclopædia Britannica dice:
“Considerados en conjunto, los escritos de los Padres Apostólicos son históricamente más valiosos que toda otra literatura cristiana fuera del Nuevo Testamento”1.
Si los apóstoles enseñaron la doctrina de la Trinidad, entonces esos padres apostólicos deben haberla enseñado también. Esa doctrina debe haberse destacado en su enseñanza, pues nada era más importante que decir a la gente quién era Dios. Entonces, ¿enseñaron ellos la doctrina de la Trinidad?
Una declaración temprana de fe
Una de las declaraciones extrabíblicas más tempranas de fe cristiana se halla en un libro de 16 capítulos cortos conocido como la Didajé, o Enseñanza de los Doce Apóstoles. Algunos historiadores afirman que data de antes o cerca del año 100 E.C. Se desconoce su autor2.
La Didajé trata sobre lo que tendría que saber el que quisiera hacerse cristiano. En su capítulo 7 prescribe el bautismo “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”, las mismas palabras que usó Jesús en Mateo 28:193. Pero no dice nada de que los tres sean iguales en eternidad, poder, puesto y sabiduría. En su capítulo 10, la Didajé contiene la siguiente confesión de fe en forma de oración:
“Te damos gracias, Padre santo, por tu santo Nombre, que hiciste morar en nuestros corazones, y por el conocimiento y la fe y la inmortalidad que nos diste a conocer por medio de Jesús, tu siervo. A ti sea la gloria por los siglos. Tú, Señor omnipotente, creaste todas las cosas por causa de tu nombre [...] Mas a nosotros nos hiciste gracia de comida y bebida espiritual y de vida eterna por tu siervo [Jesús]”4.
Ahí no se dice nada de una Trinidad. En The Influence of Greek Ideas on Christianity (La influencia de las ideas griegas en el cristianismo), Edwin Hatch cita el pasaje precedente y luego dice:
“En la esfera original del cristianismo no parece que haya habido gran adelanto desde estos conceptos sencillos. La doctrina en que se hizo hincapié fue: que Dios existe, que es uno solo, que es todopoderoso y eterno, que hizo al mundo, que Su misericordia está sobre todas Sus obras. No había afición a la discusión metafísica”5.
Clemente de Roma
Clemente de Roma, de quien se dice que fue “obispo” de esa ciudad, es otra fuente temprana de escritos sobre el cristianismo. Se cree que murió alrededor de 100 E.C. En el material que supuestamente escribió, él no menciona una Trinidad, ni directa ni indirectamente. La Carta primera de San Clemente a los Corintios declara:
“Que la gracia y la paz se multipliquen entre vosotros de parte de Dios omnipotente por mediación de Jesucristo”.
“Los Apóstoles nos predicaron el Evangelio de parte del Señor Jesucristo; Jesucristo fué enviado de Dios. En resumen, Cristo de parte de Dios, y los Apóstoles de parte de Cristo”.
“Por lo demás, el Dios que todo lo ve, el Dueño de los espíritus y Señor de toda carne, el que escogió al Señor Jesucristo y a nosotros por Él para pueblo peculiar suyo, conceda a toda alma que invoca su magnífico y santo nombre, fe, amor, paz, paciencia, longanimidad”6.
Clemente no dice que Jesús ni el espíritu santo sean iguales a Dios. Presenta al Dios que todo lo puede (no lo llama solo “Padre”) como un ser diferente del Hijo. Alude a Dios como superior, puesto que Cristo es “enviado” de Dios, y Dios “escogió” a Cristo. Clemente muestra que Dios y Cristo son dos personajes distintos y desiguales, al decir:
“Con constante oración y súplica pediremos al Hacedor de todas las cosas, conserve íntegro el número contado de sus escogidos en todo el mundo, por su amado Hijo y Siervo, Jesucristo [...] Para conocerte a Ti [Dios], el solo Altísimo en las alturas [...] Tú sólo eres el bienhechor de los espíritus y Dios de toda carne”.
“Conozcan todos los pueblos que Tú eres el solo Dios, y Jesucristo tu Hijo y Siervo”7.
Clemente llama a Dios “Altísimo” (no solo “Padre”), y se refiere a Jesús como el “Hijo” de Dios. También señala tocante a Jesús: “Él, que, siendo el esplendor de su grandeza, es tanto mayor que los ángeles cuanto ha heredado nombre más excelente”8. Jesús refleja el esplendor de Dios, pero no lo iguala; tal como la Luna refleja la luz solar, pero no iguala a la fuente de esa luz: el Sol.
Si el Hijo de Dios fuera igual a Dios —quien es el Padre celestial—, habría sido innecesario que Clemente dijera que Jesús era mayor que los ángeles, ya que eso habría sido obvio. Y sus palabras muestran que reconoce que aunque el Hijo es mayor que los ángeles es inferior al Dios que todo lo puede.
El punto de vista de Clemente es muy claro: El Hijo es inferior al Padre y está en posición secundaria respecto a él. Clemente nunca vio a Jesús como parte de una divinidad con el Padre. Muestra que el Hijo depende del Padre, es decir, de Dios, y dice claramente que el Padre es ‘el solo Dios’, que no comparte Su posición con nadie. Y en ningún lugar iguala Clemente el espíritu santo a Dios. Por consiguiente, no hay ninguna Trinidad en los escritos de Clemente.
Ignacio
Ignacio, un obispo de Antioquía, vivió como desde mediados del siglo I E.C. hasta principios del siglo II. Si suponemos que todos los escritos que se le atribuyen son auténticos, en ninguno de ellos hay igualdad entre el Padre, el Hijo y el espíritu santo.
Aunque Ignacio hubiera dicho que el Hijo era igual al Padre en eternidad, poder, posición y sabiduría, todavía no habría una Trinidad, pues no dijo en ningún lugar que el espíritu santo fuera igual a Dios en esos aspectos. Pero Ignacio no dijo que el Hijo fuera igual a Dios el Padre de esas maneras ni de ninguna otra. En vez de eso, mostró que el Hijo está sujeto a Aquel que es superior, el Dios Todopoderoso.
Ignacio llama al Dios Todopoderoso “el único Dios verdadero, el no engendrado e inaccesible, el Señor de todo, el Padre y Engendrador del Hijo unigénito”, lo cual indica la distinción entre Dios y Su Hijo9. Habla del “Dios Padre y [...] Jesucristo”10. Y declara: “Existe un único Dios, el cual se ha manifestado por medio de su Hijo Jesucristo”11.
Ignacio señala que el Hijo no era eterno como persona, sino que había sido creado, pues pone estas palabras en boca del Hijo: “El Señor [Dios Todopoderoso] me creó principio de sus caminos”12. También Ignacio dijo: “Uno solo es el Dios del universo, el Padre de Cristo, de quien todo procede; uno nuestro Señor Jesucristo, el Unigénito hijo de Dios, Señor de todas las cosas, por el cual todo ha sido hecho”13. También escribe:
“El Espíritu Santo no habla Sus propias cosas, sino las de Cristo, [...] tal como el Señor también nos anunció las cosas que recibió del Padre. Pues, dice Él [el Hijo], ‘la palabra que ustedes oyen no es Mía, sino del Padre, quien Me envió’”14.
“Hay un solo Dios, el cual se manifestó a sí mismo por medio de Jesucristo, su hijo, que es Palabra suya, que procedió del silencio, y de todo en todo agradó a Aquel [Dios] que le había enviado. [...] Jesucristo está sometido [...] a su Padre”15.
Es cierto que Ignacio llama al Hijo “el Dios Verbo”. Pero el uso del término “Dios” para referirse al Hijo no significa necesariamente que él sea igual al Dios Todopoderoso. La Biblia también llama “Dios” al Hijo en Isaías 9:6. En Juan 1:18 se llama “el dios unigénito” al Hijo. El Hijo, dotado de poder y autoridad por Jehová Dios, el Padre, podía ser calificado apropiadamente de “poderoso”, que es lo que “dios” básicamente significa. (Mateo 28:18; 1 Corintios 8:6; Hebreos 1:2.)
No obstante, ¿se aceptan como auténticas las 15 cartas que se atribuyen a Ignacio? En The Ante-Nicene Fathers, tomo I, los editores Alexander Roberts y James Donaldson declaran:
“Ahora la opinión general de los críticos es que las primeras ocho de estas supuestas cartas ignacianas son espurias. Contienen en sí pruebas indudables de que son producto de una época posterior [...] y ahora se descartan de común acuerdo como falsificaciones”.
“De las siete Epístolas que reconoce Eusebio [...], tenemos dos recensiones griegas (una corta y una larga). [...] Aunque la forma corta [...] se había aceptado generalmente y preferido a la larga, todavía había entre los eruditos la opinión bastante extendida de que ni siquiera esa podía considerarse absolutamente libre de interpolaciones, o que fuera de autenticidad indudable”16.
Si aceptamos como genuina la versión corta de sus escritos, esta elimina algunas frases (de la versión larga) que muestran que Cristo está subordinado a Dios, pero lo que queda en la versión corta todavía no muestra una Trinidad. Y prescindiendo de cuáles de sus escritos sean genuinos, a lo más muestran que Ignacio creyó en una dualidad de Dios y su Hijo. Esa de ninguna manera sería una dualidad de iguales, pues al Hijo siempre se le presenta como inferior a Dios y subordinado a él. Por lo tanto, prescindiendo de cómo vea uno los escritos ignacianos, en ellos no se halla una doctrina de la Trinidad.
Policarpo
Policarpo de Esmirna nació en el último tercio del primer siglo y murió a mediados del segundo. Se dice que estuvo en comunicación con el apóstol Juan y que escribió la Carta de Policarpo a los Filipenses.
¿Había algo en el escrito de Policarpo que señalara a una Trinidad? No; no hay ninguna mención de ella. En realidad lo que él dice concuerda con lo que enseñaron Jesús, sus discípulos y sus apóstoles. Por ejemplo, Policarpo dijo en su Carta:
“Que el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, y el mismo [...] Hijo de Dios, Jesucristo, os edifique en la fe, en la verdad”17.
Note que, al igual que Clemente, Policarpo no habla de una relación trinitaria del “Padre” y el “Hijo” como iguales en una divinidad. En vez de eso, habla sobre “el Dios y Padre” de Jesús, no solo del ‘Padre de Jesús’. Así que distingue entre Dios y Jesús, tal como lo hacen muchas veces los escritores de la Biblia. Pablo dice en 2 Corintios 1:3: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”. No dice sencillamente: ‘Bendito sea el Padre de Jesús’, sino: “Bendito sea el Dios y Padre” de Jesús.
Además, Policarpo dice: “Paz de Dios todopoderoso y de Jesucristo nuestro Salvador”18. Ahí de nuevo Jesús es diferente del Dios que todo lo puede, no una persona de una Divinidad trina y una con igualdad establecida.
Hermas y Papías
Otro de los padres apostólicos es Hermas, quien escribió en la primera parte del siglo segundo. En su obra El Pastor, ¿dice algo que llevara a uno a creer que para él Dios fuera una Trinidad? Note ejemplos de lo que dijo:
“Ni cuando algún hombre desee que hable, habla el espíritu santo; sino que entonces habla cuando Dios quiere que hable. [...] Dios plantó la viña, a saber, creó al pueblo y lo entregó a su Hijo. El Hijo, a su vez, puso a sus ángeles sobre ellos, para que los conservasen”19.
“El Hijo de Dios es seguramente anterior a toda su creación”20.
Ahí Hermas dice que cuando Dios (no simplemente el Padre) desea que el espíritu hable, este habla, lo cual revela que Dios es superior al espíritu. Y dice que Dios entregó la viña a su Hijo, lo cual indica que Dios es superior al Hijo. También declara que el Hijo de Dios es anterior a sus criaturas —las del Hijo—, es decir, las que el Hijo de Dios creó como el Obrero Maestro de Dios, “porque por medio de él todas las otras cosas fueron creadas en los cielos y sobre la tierra”. (Colosenses 1:15, 16.) La realidad es que el Hijo no es eterno. Fue creado como criatura celestial de alto rango, antes que las demás criaturas celestiales —como los ángeles— que fueron creadas por medio de él.
J. N. D. Kelly, en su libro Early Christian Doctrines (Doctrinas cristianas primitivas), escribe acerca del punto de vista de Hermas sobre el Hijo de Dios:
“En varios pasajes leemos sobre un ángel que es superior a los seis ángeles que componen el consejo central de Dios, y a quien se describe regularmente como ‘muy venerable’, ‘santo’ y ‘glorioso’. Este ángel recibe el nombre de Miguel, y es difícil eludir la conclusión de que Hermas vio en él al Hijo de Dios y lo igualó al arcángel Miguel”.
“También hay prueba [...] de que trató de representar a Cristo como un tipo de ángel supremo [...] Respecto a una doctrina de la Trinidad en el sentido estricto, desde luego no hay ninguna señal”21.
También de Papías se dice que conoció al apóstol Juan. Es probable que él escribiera a principios del siglo segundo, pero hoy día solo existen fragmentos de sus escritos. En ellos no dice nada de una doctrina de la Trinidad.
Enseñanza consecuente
En cuanto a la supremacía de Dios y su relación con Jesús, la enseñanza de los padres apostólicos es razonablemente consecuente con la enseñanza de Jesús, los discípulos y los apóstoles, según se registra en la Biblia. Ninguno de ellos dice que Dios sea una Trinidad; más bien, todos se refieren a él como un Ser distinto, eterno, todopoderoso, omnisapiente. Y hablan del Hijo de Dios como una criatura celestial distinta, inferior y subordinada a quien Dios creó para que Le sirviera para llevar a cabo Su voluntad. Y en ningún lugar se iguala el espíritu santo a Dios.
Por lo tanto, en esos escritos de los padres apostólicos que datan de fines del primer siglo y principios del segundo no hay apoyo para la deidad trinitaria de la cristiandad. Ellos hablaron de Dios, Jesús y el espíritu santo tal como lo hace la Biblia. Vea, por ejemplo, Hechos 7:55, 56:
“Él [Esteban], lleno del Espíritu Santo, miró fijamente al cielo y vio la gloria de Dios y a Jesús que estaba en pie a la diestra de Dios; y dijo: ‘Estoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del hombre que está en pie a la diestra de Dios’” (Biblia de Jerusalén, católica).
Esteban recibió una visión de Dios en el cielo y vio a Jesús de pie al lado de Él. El Hijo estaba de pie al lado de Aquel a quien no se califica solo de “Padre”, sino de “Dios”, alguien de identidad completamente diferente de la de Jesús. Y no hubo ninguna tercera persona implicada en lo que vio Esteban. No se vio al espíritu santo en el cielo con Jesús y su Padre.
Eso se parece a lo que describe Apocalipsis (Revelación) 1:1, que declara: “Revelación de Jesucristo, que Dios le comunicó” (Cantera-Iglesias, católica). De nuevo se muestra que el Cristo resucitado en el cielo es totalmente distinto de Dios, y no se menciona al espíritu santo. Si Jesús fuera la segunda persona de una Trinidad y lo supiera todo, ¿cómo se le podría ‘comunicar’ una revelación?
Textos bíblicos como esos demuestran claramente que no existe ninguna Trinidad. Y en ninguna parte de la Biblia hay un texto que diga que Dios sea una Trinidad. Los escritos de los padres apostólicos reflejaron eso. No cabe duda de que no enseñaron la deidad trinitaria de la cristiandad.
El siguiente grupo importante de escritos sobre el cristianismo vino posteriormente en el siglo segundo. Estos escritos son las obras de eclesiásticos conocidos como apologistas. ¿Enseñaron una Trinidad? En un número futuro, la Parte 3 de esta serie comentará sobre sus enseñanzas.
Referencias:
?1. The New Encyclopædia Britannica, 15.a edición, 1985, Micropædia, tomo 1, página 488.
?2. A Dictionary of Christian Theology, edición preparada por Alan Richardson, 1969, página 95; The New Encyclopædia Britannica, 15.a edición, 1985, Micropædia, tomo 4, página 79.
?3. Padres Apostólicos, quinta edición, B.A.C., Madrid, 1985, página 84; introducciones, notas y versión de Daniel Ruiz Bueno.
?4. Ibíd., página 87.
?5. The Influence of Greek Ideas on Christianity, por Edwin Hatch, 1957, página 252.
?6. Padres Apostólicos, páginas 177, 216, 237.
?7. Documentos de la Iglesia primitiva. Los Padres Apostólicos, ediciones Desclée, de Brouwer, Buenos Aires, 1949, páginas 156-158; versión, introducciones y notas de Sigfrido Huber.
?8. Padres Apostólicos, página 211.
?9. The Ante-Nicene Fathers, Alexander Roberts y James Donaldson, editores, reimpresión estadounidense de la edición de Edimburgo, 1885, tomo I, página 52.
10. Padres Apostólicos, página 459.
11. Fuentes Patrísticas, editorial Ciudad Nueva, Madrid, 1991, tomo 1, página 133; introducción, traducción y notas de Juan José Ayán Calvo.
12. Padres Apostólicos, página 522.
13. Ibíd., página 526.
14. The Ante-Nicene Fathers, página 53.
15. Padres Apostólicos, páginas 463, 466.
16. The Ante-Nicene Fathers, tomo I, páginas 46, 47; Cyclopedia of Biblical, Theological, and Ecclesiastical Literature, por John McClintock y James Strong, reimpresa por Baker Book House Co., 1981, tomo IV, páginas 490-493; The Catholic Encyclopedia, 1910, tomo VII, páginas 644-647.
17. Fuentes Patrísticas, tomo 1, página 227.
18. Ibíd., página 213.
19. Documentos de la Iglesia primitiva. Los Padres Apostólicos, páginas 428, 444, 445.
20. Ibíd., página 476.
21. Early Christian Doctrines, por J. N. D. Kelly, segunda edición, 1960, páginas 94, 95.
Abril 24, 2009
6:25 am
Parte 3—¿Enseñaron los apologistas la doctrina de la Trinidad?
La Atalaya, en los números del 1 de noviembre de 1991 y 1 de febrero de 1992, demostró que ni Jesús y sus discípulos ni los padres apostólicos de fines del siglo I y principios del II E.C. enseñaron la doctrina de la Trinidad. ¿La enseñaron más tarde eclesiásticos del siglo segundo?
DESDE alrededor de mediados del siglo segundo de nuestra era común aparecieron varios eclesiásticos a quienes hoy día se llama apologistas. Ellos escribieron para defender el cristianismo que conocían contra las filosofías hostiles que reinaban en el mundo romano de aquel tiempo. Su obra vino hacia fines, y después, del tiempo de los escritos de los padres apostólicos.
Entre los apologistas que escribieron en griego estuvieron Justino Mártir, Taciano, Atenágoras, Teófilo y Clemente de Alejandría. Tertuliano fue un apologista que escribió en latín. ¿Enseñaron ellos la Trinidad de la cristiandad moderna: tres personas coiguales (Padre, Hijo y Espíritu Santo) en una Divinidad, en la cual cada uno es verdadero Dios pero sin que haya tres Dioses, sino un solo Dios?
“El Hijo está subordinado”
El Dr. H. R. Boer, en su libro A Short History of the Early Church (Breve historia de la iglesia primitiva), comenta sobre la esencia de la enseñanza de los apologistas:
“Justino [Mártir] enseñó que antes de la creación del mundo Dios estaba solo y que no había ningún Hijo. [...] Cuando Dios quiso crear el mundo, [...] engendró a otro ser divino para crear el mundo por él. A este ser divino se le llamó [...] Hijo porque nació; se le llamó Logos porque se le tomó de la Razón o Mente de Dios. [...]
”Por consiguiente, Justino y los demás apologistas enseñaron que el Hijo es una criatura. Él es una criatura elevada, una criatura suficientemente poderosa como para crear el mundo, no obstante, una criatura. En teología a esta relación entre el Hijo y el Padre se le llama subordinacionismo. El Hijo está subordinado, o sea, es subalterno al Padre, depende de él y existe por él. Los apologistas fueron subordinacionistas”1.
En el libro The Formation of Christian Dogma (La formación del dogma cristiano), el Dr. Martin Werner dice lo siguiente sobre el entendimiento más temprano de la relación entre el Hijo y Dios:
“Esa relación se entendió inequívocamente como que era una de ‘subordinación’, esto es en el sentido de la subordinación de Cristo a Dios. Dondequiera que en el Nuevo Testamento se pasa a considerar la relación entre Jesús y Dios, el Padre, [...] esta se concibe y representa categóricamente como subordinación. Y el Subordinacionista más decidido del Nuevo Testamento, según el registro sinóptico, fue Jesús mismo [...] Esta posición original, firme y evidente como era, pudo mantenerse por mucho tiempo. ‘Todos los grandes teólogos prenicenos representaron la subordinación del Logos a Dios’”2.
De acuerdo con eso, R. P. C. Hanson, en The Search for the Christian Doctrine of God (Búsqueda de la doctrina cristiana de Dios), declara:
“No hay ningún teólogo de la Iglesia oriental ni de la occidental antes del estallido de la controversia arriana [en el siglo IV] que no considere que en algún sentido el Hijo está subordinado al Padre”3.
El Dr. Alvan Lamson, en The Church of the First Three Centuries (La iglesia de los primeros tres siglos), añade el siguiente testimonio respecto a la enseñanza de las autoridades eclesiásticas antes del Concilio de Nicea (325 E.C.):
“Los Padres antenicenos por lo general, si no uniformemente, sostuvieron la inferioridad del Hijo [...] El hecho de que veían que el Hijo era distinto del Padre se hace patente por la circunstancia de que sostienen claramente la inferioridad de él. [...] Lo consideraban distinto y subordinado”4.
Del mismo modo, en el libro Gods and the One God (Dioses y el único Dios), Robert M. Grant dice lo siguiente sobre los apologistas:
“La cristología de las apologías, como la del Nuevo Testamento, es esencialmente subordinacionista. El Hijo siempre está subordinado al Padre, quien es el único Dios del Antiguo Testamento. [...] Lo que hallamos en estos escritores primitivos, pues, no es una doctrina de la Trinidad [...] Antes de Nicea, la teología cristiana fue casi universalmente subordinacionista”5.
En la Trinidad que la cristiandad enseña, el Hijo es igual al Dios Padre en eternidad, poder, posición y sabiduría. Pero los apologistas dijeron que el Hijo no era igual al Dios Padre. Consideraron que el Hijo estaba subordinado. Eso no constituye la enseñanza de la Trinidad.
Reflejo de la enseñanza del primer siglo
Los apologistas y otros primitivos Padres de la Iglesia reflejaron en gran medida lo que enseñaron los cristianos del primer siglo acerca de la relación entre el Padre y el Hijo. Note cómo se expresa esto en el libro The Formation of Christian Dogma:
“En la era cristiana primitiva no hubo ninguna señal de algún tipo de problema o controversia trinitario, como el que luego ocasionó conflictos violentos en la Iglesia. La razón de esto indudablemente estriba en el hecho de que, para el cristianismo primitivo, Cristo era [...] un ser del elevado mundo angelical celestial, que fue creado y escogido por Dios para la tarea de traer, al final de las edades, [...] el Reino de Dios”6.
Además de eso respecto a la enseñanza de los anteriores Padres de la Iglesia, The International Standard Bible Encyclopedia admite:
“En el pensamiento más temprano de la Iglesia, al hablar del Dios Padre se tiende a no concebirlo primero como el Padre de Jesucristo, sino como la fuente de todo ser. En consecuencia, el Dios Padre es, por decirlo así, Dios por excelencia. A Él corresponden descripciones como increado, inmortal, inmutable, inefable, invisible e ingénito. Es Él quien ha hecho todas las cosas, entre ellas la materia misma de la creación, de la nada. [...]
”Esto pudiera parecer que da a entender que solo el Padre es apropiadamente Dios, y el Hijo y el Espíritu lo son solo en segundo lugar. Muchas declaraciones primitivas parecen apoyar esto”7.
Aunque esta enciclopedia pasa a restar importancia a esas verdades y a alegar que la doctrina de la Trinidad se aceptó en ese período primitivo, los hechos desmienten tal alegación. Considere las siguientes palabras del famoso teólogo y cardenal católico John Henry Newman:
“Reconozcamos que la Iglesia Primitiva confesó consecuente y uniformemente todo el círculo de doctrinas, de las cuales es objeto nuestro Señor [...] Pero ciertamente es diferente en cuanto a la doctrina católica de la Trinidad. No veo en qué sentido puede decirse que hay un consenso de [las autoridades eclesiásticas] primitivas a favor de ella [...]
”Los Credos de aquel tiempo primitivo no mencionan [...] la [Trinidad] en absoluto. Sí mencionan a Tres; pero el que haya algún misterio en la doctrina, que los Tres sean Uno, que sean coiguales, coeternos, todos increados, todos omnipotentes, todos incomprensibles, no se declara, y nunca podría deducirse de ellos”8.
Lo que enseñó Justino Mártir
Uno de los primeros apologistas fue Justino Mártir, quien vivió desde alrededor de 110 hasta 165 E.C. Ninguno de sus escritos existentes menciona a tres personas coiguales en un solo Dios.
Por ejemplo, según La Biblia (versión católica de Serafín de Ausejo), Proverbios 8:22-30 dice esto de Jesús en su existencia prehumana: “Yahvéh me creó al comienzo de su acción, antes que sus obras más antiguas. [...] Nací cuando no existían los abismos [...] Antes que las colinas yo nací [...] Allí estuve a su lado [el de Dios] como arquitecto”. Justino, al considerar esos versículos, dice en su Diálogo con Trifón:
“Esta descendencia es engendrada por el Padre antes de todas las criaturas —la palabra lo ha puesto de manifiesto—; ahora bien, todo el mundo convendrá en que lo engendrado es numéricamente distinto del que lo engendra”9.
Puesto que el Hijo nació de Dios, Justino sí usa la expresión “Dios” tocante al Hijo. Declara en su Apología I: “El Padre del universo tiene un Hijo, que, siendo Verbo y primogénito de Dios, es también Dios”10. La Biblia también alude al Hijo de Dios mediante el título “Dios”. En Isaías 9:6 se le llama “Dios Poderoso”. Pero en la Biblia se llama “dioses” también a ángeles, humanos, dioses falsos y a Satanás. (Ángeles: Salmo 8:5; compárese con Hebreos 2:6, 7. Humanos: Salmo 82:6. Dioses falsos: Éxodo 12:12; 1 Corintios 8:5. Satanás: 2 Corintios 4:4.) En las Escrituras Hebreas, la palabra que se vierte “Dios”, ’El, significa sencillamente “Poderoso” o “Fuerte”. Su equivalente en las Escrituras Griegas es the?ós.
Además, el término hebreo que se usa en Isaías 9:6 muestra una distinción clara entre el Hijo y Dios. Ahí al Hijo se le llama “Dios Poderoso”, ’El Guib?bóhr, no “Dios Todopoderoso”. Este término en hebreo es ’El Schad?dái y aplica únicamente a Jehová Dios.
Sin embargo, note que aunque Justino llama al Hijo “Dios”, nunca dice que el Hijo es una de tres personas iguales, cada una de las cuales es Dios aunque las tres forman un solo Dios. Más bien, dice en su Diálogo con Trifón:
“Es [...] llamado Dios y Señor [Jesús en su existencia prehumana] otro que está bajo el Hacedor del universo [el Dios Todopoderoso], y que [el Hijo] se llama también ángel o mensajero, por ser El [el Hijo] quien anuncia a los hombres cuanto quiere se les anuncie el Creador de todas las cosas, por encima del cual no hay otro Dios. [...]
”[El Hijo] es otro que el Dios creador del universo, otro, digo, numéricamente, no en sentir y pensamiento”11.
Aparece un pasaje interesante en la Apología I de Justino, capítulo 6, donde él defiende a los cristianos de la acusación pagana de que son ateos. Escribe:
“A El [Dios] y al Hijo, que de El vino y nos enseñó todo esto, y al ejército de los otros ángeles buenos que le siguen y le son semejantes, y al Espíritu profético, le damos culto y adoramos”12.
Un traductor de ese pasaje, Bernhard Lohse, comenta: “Como si no bastara con que en esta enumeración se menciona a ángeles como seres que reciben honra y adoración de los cristianos, Justino no titubea en mencionar a los ángeles antes de nombrar al Espíritu Santo”13. (Véase también An Essay on the Development of Christian Doctrine [Ensayo sobre el desarrollo de la doctrina cristiana]14.)
Así que, aunque Justino Mártir parece haberse apartado de la doctrina bíblica pura en relación con quién debe ser objeto de la adoración del cristiano, es patente que él no consideró que el Hijo fuera igual al Padre, como tampoco se consideró que los ángeles fueran iguales a Él. Respecto a Justino, citamos nuevamente de la obra The Church of the First Three Centuries, del señor Lamson:
“Justino consideró que el Hijo era distinto de Dios e inferior a él: distinto, no en el sentido moderno de constituir una de tres hipóstasis, o personas, [...] sino distinto en esencia y naturaleza; con una existencia real, sustancial, individual, separada de Dios, de quien derivó todos sus poderes y títulos; constituido bajo él, y sujeto en todas las cosas a su voluntad. El Padre es supremo; el Hijo está subordinado: el Padre es la fuente de poder; el Hijo, el recibidor: el Padre origina; el Hijo, como ministro o instrumento suyo, ejecuta. Son dos en número, pero concuerdan, o son uno, en voluntad; la voluntad del Padre siempre convence al Hijo”15.
Además, Justino no dice en ninguna parte que el espíritu santo sea una persona igual al Padre y al Hijo. De modo que en ningún sentido puede decirse honradamente que Justino enseñó la Trinidad de la cristiandad moderna.
Lo que enseñó Clemente
Clemente de Alejandría (c. 150 a 215 E.C.) también llama al Hijo “Dios”. Hasta lo llama “Creador”, término que nunca se usa en la Biblia con referencia a Jesús. ¿Quiso decir que el Hijo era igual en todo sentido al Creador todopoderoso? No. Al parecer Clemente se refería a Juan 1:3, donde se dice del Hijo: “Todas las cosas vinieron a existir por medio de él”16. Dios utilizó al Hijo como agente en Sus obras creativas. (Colosenses 1:15-17.)
Clemente llama al Dios Supremo “el Dios y Padre de Nuestro Señor Jesús”17, y dice que “el Señor es también Hijo del Creador”18. Dice además: “El Dios del Universo es uno solo, bueno, justo, creador, [y el] Hijo [está] en el Padre”19. Así que escribió que el Hijo tiene a un Dios sobre sí.
Clemente habla de Dios como el “primer y único administrador de vida eterna, que el Hijo, quien la recibió de Él [Dios], nos da”20. El Dador original de vida eterna es claramente superior a aquel que, por decirlo así, la pasa adelante. Por eso Clemente dice que Dios “es primero, y supremo”21. También dice que el Hijo “es más allegado al único que es el Todopoderoso” y que el Hijo “ordena todas las cosas de acuerdo con la voluntad del Padre”22. Una y otra vez Clemente muestra la supremacía del Dios Todopoderoso sobre el Hijo.
Respecto a Clemente de Alejandría, leemos en The Church of the First Three Centuries:
“Pudiéramos citar numerosos pasajes de Clemente en los cuales se sostiene claramente la inferioridad del Hijo. [...]
”Nos asombra que alguien pueda leer a Clemente con atención regular, e imaginarse por un momento que él considerara al Hijo numéricamente idéntico al Padre o uno con él. Su naturaleza dependiente e inferior, según nos parece, se reconoce por todas partes. Clemente creía que Dios y el Hijo eran numéricamente distintos; en otras palabras, dos seres: uno supremo, el otro subordinado”23.
Además, de nuevo se puede decir: Aunque a veces parezca que Clemente va más allá de lo que dice la Biblia acerca de Jesús, en ninguna parte habla de una Trinidad compuesta de tres personas iguales en un solo Dios. Apologistas como Taciano, Teófilo y Atenágoras, que vivieron entre el tiempo de Justino y el de Clemente, tuvieron puntos de vista semejantes a los considerados. El señor Lamson dice que ellos “no fueron más trinitarios que Justino mismo; es decir, no creyeron en Tres indivisos y coiguales, sino que enseñaron una doctrina totalmente incompatible con esa creencia”24.
La teología de Tertuliano
Tertuliano (c. 160 a 230 E.C.) fue el primero que usó la palabra latina trinitas. Como hace notar Henry Chadwick, Tertuliano propuso que Dios es ‘una sustancia que consiste en tres personas’25. Con todo, eso no significa que pensaba en tres personas coiguales y coeternas. No obstante, sus ideas constituyeron la base sobre la cual escritores posteriores fueron formando la doctrina de la Trinidad.
El concepto que Tertuliano tenía del Padre, el Hijo y el espíritu santo era muy diferente de la Trinidad de la cristiandad, pues él era subordinacionista. Consideraba que el Hijo estaba subordinado al Padre. En Against Hermogenes (Contra Hermógenes) escribió:
“No debemos suponer que haya algún otro ser aparte de Dios que no sea engendrado ni creado. [...] ¿Cómo puede ser que algo, excepto el Padre, sea más viejo, y a causa de esto más noble, que el Hijo de Dios, la Palabra unigénita y primogénita? [...] Ese [Dios] que no requirió un Hacedor para darle existencia, estará mucho más elevado en categoría que ese [el Hijo] que tuvo un autor que lo trajo a la existencia”26.
También, en Against Praxeas (Contra Práxeas) muestra que el Hijo es diferente del Dios Todopoderoso y está subordinado a él cuando dice:
“El Padre es la sustancia completa, pero el Hijo es una derivación y porción del entero, como Él Mismo reconoce: ‘Mi Padre es mayor que yo’. [...] Así que el Padre es distinto del Hijo, por ser mayor que el Hijo, en la medida en que Aquel que engendra es uno, y Aquel a quien se engendra es otro; también, Aquel que envía es uno, y Aquel a quien se envía es otro; y de nuevo, Aquel que hace es uno, y Aquel mediante el cual se hace la cosa es otro”27.
Tertuliano, en Against Hermogenes, declara además que hubo un tiempo en que el Hijo no existía como persona, lo cual muestra que no consideraba que el Hijo fuera un ser eterno en el mismo sentido que lo era Dios28. El cardenal Newman dijo: “A Tertuliano se le debe considerar heterodoxo [que creía en doctrinas no ortodoxas] en la doctrina de la generación eterna de nuestro Señor”29. Respecto a Tertuliano, el señor Lamson declara:
“Esta razón, o Logos, como lo llamaban los griegos, se transformó después, como creía Tertuliano, en la Palabra, o el Hijo, es decir, un ser real, que había existido desde la eternidad solo como un atributo del Padre. Sin embargo, Tertuliano le atribuyó una categoría subordinada respecto al Padre [...]
”Juzgado según cualquier explicación aceptada de la Trinidad en este tiempo, el intento de salvar a Tertuliano de condenación [como hereje] sería inútil. Él no podría aguantar la prueba ni un momento”30.
Ninguna Trinidad
Si usted fuera a leer todas las palabras de los apologistas, hallaría que, aunque en algunos aspectos ellos se desviaron de las enseñanzas de la Biblia, ninguno enseñó que el Padre, el Hijo y el espíritu santo fueran coiguales en eternidad, poder, posición y sabiduría.
Esto también es así en el caso de otros escritores de los siglos segundo y tercero, como Ireneo, Hipólito, Orígenes, Cipriano y Novaciano. Aunque algunos llegaron a equiparar al Padre con el Hijo en ciertos detalles, en otros aspectos consideraron que el Hijo estaba subordinado al Dios Padre. Y ninguno de ellos siquiera especuló que el espíritu santo fuera igual al Padre y al Hijo. Por ejemplo, Orígenes (c. 185 a 254 E.C.) declara que el Hijo de Dios es “primogénito [...] de toda la creación” y que las Escrituras “saben de El que es más viejo que todas las criaturas”31.
Una lectura objetiva de esas autoridades eclesiásticas primitivas muestra que la doctrina de la Trinidad que la cristiandad enseña no existía en el tiempo de ellas. Como dice The Church of the First Three Centuries:
“La doctrina popular moderna de la Trinidad [...] no deriva apoyo alguno del lenguaje de Justino: y esta observación puede extenderse a todos los Padres Antenicenos; es decir, a todos los escritores cristianos por tres siglos después del nacimiento de Cristo. Es verdad que ellos hablan acerca del Padre, el Hijo y el Espíritu santo o profético, pero no como si fueran coiguales, ni como si fueran una sola esencia numérica, ni como Tres en Uno, en cualquiera de los sentidos admitidos ahora por los trinitarios. Precisamente lo contrario es la realidad. La doctrina de la Trinidad, como la explicaron esos Padres, era esencialmente diferente de la doctrina moderna. Afirmamos esto como un hecho tan demostrable como cualquier hecho en la historia de las opiniones humanas”32.
En realidad, antes del tiempo de Tertuliano ni siquiera se mencionó la Trinidad. Y la Trinidad ‘heterodoxa’ de Tertuliano fue muy diferente de la creencia actual. Entonces, ¿cómo se desarrolló la doctrina de la Trinidad según se entiende en la actualidad? ¿Fue en el Concilio de Nicea en 325 E.C.? Examinaremos estas cuestiones en la Parte 4 de esta serie, en un número futuro de La Atalaya.
Referencias
?1. A Short History of the Early Church, por Harry R. Boer, 1976, página 110.
?2. The Formation of Christian Dogma, por Martin Werner, 1957, página 125.
?3. The Search for the Christian Doctrine of God, por R. P. C. Hanson, 1988, página 64.
?4. The Church of the First Three Centuries, por Alvan Lamson, 1869, páginas 70, 71.
?5. Gods and the One God, por Robert M. Grant, 1986, páginas 109, 156, 160.
?6. The Formation of Christian Dogma, páginas 122, 125.
?7. The International Standard Bible Encyclopedia, 1982, tomo 2, página 513.
?8. An Essay on the Development of Christian Doctrine, por el cardenal John Henry Newman, sexta edición, 1989, páginas 14-18.
?9. Padres Apologetas Griegos, segunda edición, B.A.C., Madrid, 1979, página 528; introducciones, texto griego, versión española y notas de Daniel Ruiz Bueno.
10. Ibíd., página 254.
11. Padres Apologetas Griegos, páginas 394, 395, 397.
12. Ibíd., página 187.
13. A Short History of Christian Doctrine, por Bernhard Lohse, traducido del alemán al inglés por F. Ernest Stoeffler, 1963, segunda impresión en rústica: 1980, página 43.
14. An Essay on the Development of Christian Doctrine, página 20.
15. The Church of the First Three Centuries, páginas 73, 74, 76.
16. Clemente de Alejandría. El pedagogo, B.C.G., Madrid, 1988, página 130; traducción y notas por Joan Sariol Díaz.
17. Ibíd., página 107.
18. Ibíd., página 108.
19. Ibíd.
20. The Ante-Nicene Fathers, edición preparada por Alexander Roberts y James Donaldson, reimpresión estadounidense de la edición de Edimburgo, 1885, tomo II, página 593.
21. Ibíd.
22. Ibíd., página 524.
23. The Church of the First Three Centuries, páginas 124, 125.
24. Ibíd., página 95.
25. The Early Church, por Henry Chadwick, impresión de 1980, página 89.
26. The Ante-Nicene Fathers, tomo III, página 487.
27. Ibíd., páginas 603, 604.
28. Ibíd., página 478.
29. An Essay on the Development of Christian Doctrine, páginas 19, 20.
30. The Church of the First Three Centuries, páginas 108, 109.
31. Orígenes. Contra Celso, B.A.C., Madrid, 1967, página 364; introducción, versión y notas por Daniel Ruiz Bueno.
32. The Church of the First Three Centuries, páginas 75, 76.
Abril 24, 2009
6:26 am
Parte 4—¿Cuándo y cómo se produjo la doctrina de la Trinidad?
Los primeros tres artículos de esta serie mostraron que ni Jesús ni sus discípulos ni los primitivos Padres de la Iglesia enseñaron la doctrina de la Trinidad (La Atalaya del 1 de noviembre de 1991, 1 de febrero de 1992 y 1 de abril de 1992). Este último artículo considerará cómo se desarrolló el dogma de la Trinidad y qué papel desempeñó el Concilio de Nicea de 325 E.C.
EN EL año 325 E.C., el emperador romano Constantino convocó un concilio de obispos en la ciudad de Nicea, Asia Menor. Su objetivo era zanjar las continuas disputas religiosas sobre la relación del Hijo de Dios con el Dios Todopoderoso. Respecto a los resultados de ese concilio, la Encyclopædia Britannica dice:
“Constantino mismo presidió y dirigió activamente las discusiones y personalmente propuso [...] la fórmula decisiva que expresaba la relación de Cristo con Dios en el credo que el concilio emitió, que es ‘consustancial [ho?mo?óu?si?os] al Padre’. [...] Impresionados por el emperador, los obispos —con solo dos excepciones— firmaron el credo, aunque muchos de ellos no estaban muy inclinados a hacerlo”1.
¿Se debió la intervención de ese gobernante pagano a sus convicciones bíblicas? No. El libro A Short History of Christian Doctrine (Breve historia de la doctrina cristiana) declara: “Básicamente, Constantino no entendía nada de las preguntas que se hacían en teología griega”2. Lo que sí entendía era que las disputas religiosas amenazaban la unidad de su imperio, y quería zanjarlas.
¿Estableció la doctrina de la Trinidad?
¿Estableció o confirmó la Trinidad como una doctrina de la cristiandad el Concilio de Nicea? Muchas personas suponen que así fue. Pero los hechos muestran lo contrario.
El credo que ese concilio promulgó ciertamente sostuvo varias ideas acerca del Hijo de Dios que permitirían a diversos clérigos considerarlo en cierto modo igual al Dios Padre. Sin embargo, es instructivo ver lo que no dijo el Credo de Nicea. Según se publicó originalmente, el credo entero decía:
“Creemos en un solo Dios Padre omnipotente, creador de todas las cosas, de las visibles y de las invisibles; y en un solo Señor Jesucristo Hijo de Dios, nacido unigénito del Padre, es decir, de la sustancia del Padre, Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no hecho, consustancial al Padre, por quien todas las cosas fueron hechas, las que hay en el cielo y las que hay en la tierra, que por nosotros los hombres y por nuestra salvación descendió y se encarnó, se hizo hombre, padeció, y resucitó al tercer día, subió a los cielos, y ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Y en el Espíritu Santo”3.
¿Dice este credo que Padre, Hijo y espíritu santo son tres personas en un solo Dios? ¿Dice que los tres son iguales en eternidad, poder, posición y sabiduría? No, no lo dice. No contiene ninguna fórmula de tres en uno. El Credo de Nicea original no estableció ni confirmó la Trinidad.
Como mucho, ese credo iguala al Hijo con el Padre cuando dice que el Hijo es “consustancial” a él. Pero no afirma nada parecido acerca del espíritu santo. Lo único que dice es que “creemos [...] en el Espíritu Santo”. Esa no es la doctrina de la Trinidad que enseña la cristiandad.
Ni siquiera la expresión clave “consustancial” (ho?mo?óu?si?os) quiso decir necesariamente que el concilio creía en una igualdad numérica de Padre e Hijo. La New Catholic Encyclopedia informa:
“Es dudoso que el Concilio tuviera la intención de confirmar la identidad numérica de la sustancia de Padre e Hijo”4.
Aunque el concilio hubiera querido decir que el Hijo y el Padre eran uno numéricamente, todavía no habría una Trinidad. Solo habría un Dios de dos en uno, no de tres en uno como lo precisa la doctrina de la Trinidad.
“El punto de vista de una minoría”
En Nicea, ¿creían los obispos en general que el Hijo era igual a Dios? No, había puntos de vista en conflicto. Por ejemplo, uno de ellos lo representaba Arrio, quien enseñaba que el Hijo había tenido un comienzo finito en el tiempo y por lo tanto no era igual a Dios, sino que estaba subordinado en todo sentido. Por otro lado, Atanasio creía que el Hijo era igual a Dios en cierto modo. Y había otros puntos de vista.
Martin Marty declara en cuanto a la decisión que el concilio tomó respecto a considerar que el Hijo era de la misma sustancia (consustancial) que Dios: “Nicea en realidad representó el punto de vista de una minoría; el acuerdo fue molesto e inaceptable para muchos que no compartían el parecer arriano”5. De igual manera, el libro A Select Library of Nicene and Post-Nicene Fathers of the Christian Church (Biblioteca escogida de padres nicenos y posnicenos de la iglesia cristiana) menciona que “solo una minoría adoptó la posición doctrinal formulada con claridad que contrastaba con el arrianismo, aunque tal minoría triunfó”6. Y A Short History of Christian Doctrine indica:
“Lo que a muchos obispos y teólogos del Oriente les pareció especialmente censurable fue el concepto que Constantino mismo introdujo en el credo, el homoousios [“consustancial”], que en la contienda posterior entre la ortodoxia y la herejía llegó a ser objeto de disensión”7.
Las controversias perduraron después del concilio por décadas. Los que favorecían la idea de igualar al Hijo con el Dios Todopoderoso hasta cayeron en desgracia por un tiempo. Por ejemplo, Martin Marty dice de Atanasio: “Su popularidad ascendió y descendió, y se le desterró tantas veces [durante los años posteriores al concilio] que se convirtió prácticamente en un viajero que iba y venía”8. Atanasio pasó años en el destierro porque hubo funcionarios políticos y eclesiásticos que se opusieron a sus puntos de vista de que el Hijo y Dios eran iguales.
De modo que es inexacto afirmar que el Concilio de Nicea de 325 E.C. estableció o confirmó la doctrina de la Trinidad. Lo que luego llegó a ser la enseñanza de la Trinidad no existía en aquel tiempo. La idea de que el Padre, el Hijo y el espíritu santo eran cada uno el Dios verdadero y eran iguales en eternidad, poder, posición y sabiduría aunque un solo Dios —un Dios de tres en uno— no se produjo en ese concilio ni fue formulada por los primitivos Padres de la Iglesia. Como declara The Church of the First Three Centuries:
“La doctrina popular moderna de la Trinidad [...] no deriva apoyo alguno del lenguaje de Justino [Mártir]: y esta observación puede extenderse a todos los Padres Antenicenos; es decir, a todos los escritores cristianos por tres siglos después del nacimiento de Cristo. Es verdad que ellos hablan acerca del Padre, el Hijo y el Espíritu santo o profético, pero no como si fueran coiguales, ni como si fueran una sola esencia numérica, ni como Tres en Uno, en cualquiera de los sentidos admitidos ahora por los trinitarios. Precisamente lo contrario es la realidad. La doctrina de la Trinidad, como la explicaron esos Padres, era esencialmente diferente de la doctrina moderna. Afirmamos esto como un hecho tan demostrable como cualquier hecho en la historia de las opiniones humanas”.
“Desafiamos a cualquiera para que presente a un solo escritor de renombre que, durante los primeros tres siglos, creyera en esta doctrina [la Trinidad] en el sentido moderno”9.
Con todo, Nicea ciertamente representó un punto de viraje. Abrió la puerta para la aceptación oficial de que el Hijo era igual al Padre, lo cual preparó el camino para el concepto posterior de la Trinidad. El libro Second Century Orthodoxy (Ortodoxia del siglo segundo), escrito por J. A. Buckley, menciona:
“Al menos hasta fines del siglo segundo, la Iglesia universal permaneció unida en un sentido básico; todos aceptaban la supremacía del Padre. Todos consideraban al Dios Padre Todopoderoso como el único supremo, inmutable, inefable y sin principio. [...]
”Con la desaparición de esos escritores y líderes del siglo segundo, la Iglesia se vio [...] deslizándose lenta pero inexorablemente hacia ese punto [...] en que en el Concilio de Nicea se alcanzó la culminación de toda esa socavación gradual de la fe original. Una pequeña minoría volátil impuso allí su herejía a una mayoría condescendiente y, con el apoyo de las autoridades políticas, coaccionó, engatusó e intimidó a los que procuraban mantener sin mancha la primitiva pureza de su fe”10.
El Concilio de Constantinopla
En 381 E.C., el Concilio de Constantinopla confirmó el Credo de Nicea. Y le añadió algo. Llamó al espíritu santo “Señor y dador de vida”. El credo ampliado de 381 E.C. (que es sustancialmente el que se usa hoy en las iglesias y al que se llama “el credo niceno”) muestra que la cristiandad estaba a punto de formular un dogma trinitario desarrollado. No obstante, ni siquiera este concilio completó esa doctrina. La New Catholic Encyclopedia reconoce:
“Es interesante que, 60 años después de Nicea I, el Concilio de Constantinopla I [de 381 E.C.] evitó homoousios en su definición de la divinidad del Espíritu Santo”11.
“Hay eruditos a quienes ha desconcertado la evidente blandura de expresión de este credo; por ejemplo, la ausencia de la palabra homoousios para decir que el Espíritu Santo es consustancial al Padre y al Hijo”12.
La misma enciclopedia admite: “Homoousios no aparece en la Escritura”13. No, en la Biblia no se usa esa palabra ni para decir que el espíritu santo es consustancial a Dios ni para decir lo mismo del Hijo. Esa fue una expresión no bíblica que ayudó a conducir a la doctrina no bíblica —en realidad, antibíblica— de la Trinidad.
Aun después de lo acordado en Constantinopla, pasaron siglos antes de que la enseñanza de la Trinidad se aceptara a través de toda la cristiandad. La New Catholic Encyclopedia dice: “En el Occidente [...] parece haber predominado un silencio general con respecto a Constantinopla I y su credo”14. Esta fuente muestra que el credo de ese concilio no se reconoció en todas partes del Occidente sino hasta el siglo VII o el VIII.
En círculos eruditos también se reconoce que el Credo de Atanasio, que con frecuencia se cita como definición y apoyo normales de la Trinidad, no fue escrito por Atanasio, sino por un autor desconocido mucho tiempo después. The New Encyclopædia Britannica comenta:
“La Iglesia Oriental no conoció el credo sino hasta el siglo XII. Desde el siglo XVII los eruditos en general han concordado en que el Credo de Atanasio no fue escrito por Atanasio (quien murió en 373), sino que probablemente fue compuesto en el sur de Francia durante el siglo V. [...] La influencia de ese credo parece haberse visto principalmente en el sur de Francia y en España en los siglos VI y VII. Se usó en la liturgia de la iglesia en Alemania en el siglo IX y algún tiempo después en Roma”15.
Cómo se produjo
La doctrina de la Trinidad tuvo una lenta evolución durante un período de siglos. Las ideas trinitarias de filósofos griegos como Platón, que vivieron varios siglos antes de Cristo, se introdujeron furtiva y gradualmente en las enseñanzas eclesiásticas. Como dice The Church of the First Three Centuries:
“Sostenemos que la doctrina de la Trinidad fue formándose gradualmente en tiempos comparativamente tardíos; que se originó de una fuente enteramente diferente de las Escrituras judías y cristianas; que las manos de los Padres que impusieron la influencia de Platón la desarrollaron y la injertaron en el cristianismo; que en el tiempo de Justino, y mucho después, se enseñaron de manera universal la naturaleza distinta y la inferioridad del Hijo; y que entonces se había puesto de manifiesto solo la silueta vaga elemental de la Trinidad”16.
Las tríadas o trinidades eran comunes en Babilonia y Egipto antes de Platón. Y los esfuerzos de los eclesiásticos por atraer a los incrédulos del mundo romano llevaron a la incorporación gradual de algunas de esas ideas al cristianismo. Esto condujo con el tiempo a que se aceptara la creencia de que el Hijo y el espíritu santo eran iguales al Padre.
La misma palabra “Trinidad” solo se aceptó paulatinamente. En la segunda mitad del siglo segundo, Teófilo, obispo de Antioquía de Siria, escribió en griego e introdujo la palabra tri?ás, que significa “tríada” o “trinidad”. Luego el escritor latino Tertuliano, de Cartago, en el África septentrional, introdujo en sus escritos la palabra trinitas, que significa “trinidad”. Pero la palabra tri?ás no se encuentra en las Escrituras Griegas Cristianas inspiradas, y la palabra trinitas no se halla en la traducción latina de la Biblia conocida como la Vulgata. Ninguna de esas expresiones era bíblica. Pero la palabra “Trinidad”, basada en conceptos paganos, se introdujo furtivamente en la literatura de las iglesias, y después del siglo IV llegó a ser parte de su dogma.
Por eso, no se trata de que los eruditos hubieran examinado la Biblia cabalmente para ver si en ella se enseñaba esa doctrina. Más bien, la política seglar y la eclesiástica determinaron en gran parte la doctrina. En el libro The Christian Tradition (La tradición cristiana), el autor, Jaroslav Pelikan, llama la atención sobre “los factores no teológicos de la controversia, muchos de los cuales parecían estar listos vez tras vez para determinar su resultado, solo para que los contrapesaran otras fuerzas de igual importancia. A menudo la doctrina pareció ser la víctima —o el producto— de la política eclesiástica y de conflictos de personalidad”17. El señor E. Washburn Hopkins, profesor de Yale, lo expresó así: “La definición ortodoxa final de la trinidad fue en gran parte un asunto de política eclesiástica”18.
¡Qué irrazonable es la doctrina de la Trinidad en comparación con la enseñanza bíblica sencilla de que Dios es supremo y no tiene igual! Como dice Dios: “¿A quién me asemejarán ustedes o me harán igual o me compararán, para que nos parezcamos uno al otro?”. (Isaías 46:5.)
Qué representó
¿Qué representó la evolución gradual del concepto de la Trinidad? Fue parte de la apostasía del cristianismo verdadero que predijo Jesús. (Mateo 13:24-43.) El apóstol Pablo también había predicho la apostasía venidera:
“Vendrá tiempo en que no soportarán la enseñanza sana, sino que, llevados del propio capricho, se rodearán de maestros para que les halaguen el oído, y dejarán de escuchar la verdad, volviéndose de nuevo a los mitos”. (2 Timoteo 4:3, 4, La Biblia, versión católica de Serafín de Ausejo.)
Uno de esos mitos fue la enseñanza de la Trinidad. Algunos otros mitos ajenos al cristianismo que también se produjeron gradualmente fueron: la inmortalidad inherente del alma humana, el purgatorio, el limbo y el tormento eterno en un infierno de fuego.
Entonces, ¿qué es la doctrina de la Trinidad? En realidad es una doctrina pagana que se hace pasar por cristiana. Satanás la fomentó para engañar a la gente con el fin de que les pareciera que Dios era confuso y misterioso. Esto lleva a que las personas también estén más dispuestas a aceptar otras ideas religiosas falsas y prácticas incorrectas.
“Por sus frutos”
En Mateo 7:15-19 Jesús dijo que se podía distinguir entre la religión falsa y la religión verdadera de este modo:
“Guárdense de los falsos profetas que vienen a ustedes en ropa de oveja, pero por dentro son lobos voraces. Por sus frutos los reconocerán. Nunca se recogen uvas de espinos o higos de cardos, ¿verdad? Así mismo, todo árbol bueno produce fruto excelente, pero todo árbol podrido produce fruto inservible [...]. Todo árbol que no produce fruto excelente llega a ser cortado y echado al fuego”.
Examine un ejemplo. Jesús dijo en Juan 13:35: “En esto todos conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre sí”. Además, en 1 Juan 4:20 y 21 la Palabra inspirada de Dios declara:
“Si alguno hace la declaración: ‘Yo amo a Dios’, y sin embargo está odiando a su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede estar amando a Dios, a quien no ha visto. Y este mandamiento lo tenemos de él, que el que ama a Dios esté amando también a su hermano”.
Aplique el principio fundamental de que los cristianos verdaderos tienen que amarse entre sí a lo que ocurrió en ambas guerras mundiales de este siglo, así como en otros conflictos. Personas de las mismas religiones de la cristiandad se encontraron en los campos de batalla y se mataron unas a otras por diferencias nacionalistas. Cada lado alegó que era cristiano y recibió el apoyo de sus clérigos, quienes afirmaron que Dios estaba de su lado. Tal matanza de un “cristiano” por otro “cristiano” es fruto podrido. Es una violación del amor cristiano, un rechazo de las leyes de Dios. (Véase también 1 Juan 3:10-12.)
Un día de ajuste de cuentas
Así que, el que se apostatara del cristianismo no solo llevó a creencias impías, como la doctrina de la Trinidad, sino también a prácticas impías. Sin embargo, habrá un día de ajuste de cuentas, pues Jesús dijo: “Todo árbol que no produce fruto excelente llega a ser cortado y echado al fuego”. Por eso la Palabra de Dios exhorta:
“Sálganse de ella [la religión falsa], pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados, y si no quieren recibir parte de sus plagas. Porque sus pecados se han amontonado hasta llegar al cielo, y Dios ha recordado sus actos de injusticia”. (Revelación 18:4, 5.)
Dentro de poco Dios ‘pondrá en el corazón’ de las autoridades políticas el deseo de volverse contra la religión falsa. Ellas “harán que quede devastada y [...] se comerán sus carnes y la quemarán por completo con fuego”. (Revelación 17:16, 17.) La religión falsa, junto con sus filosofías paganas acerca de Dios, será destruida para siempre. En esencia, Dios dirá a los practicantes de la religión falsa lo mismo que Jesús les dijo en sus días: “Su casa se les deja abandonada a ustedes”. (Mateo 23:38.)
La religión verdadera sobrevivirá a los juicios de Dios, de modo que finalmente toda la honra y gloria irá a Aquel de quien Jesús dijo que es “el único Dios verdadero”. Este es Aquel a quien identificó el salmista que declaró: “Tú, cuyo nombre es Jehová, tú solo eres el Altísimo sobre toda la tierra”. (Juan 17:3; Salmo 83:18.)
Referencias:
?1. Encyclopædia Britannica, 1971, tomo 6, página 386.
?2. A Short History of Christian Doctrine, por Bernhard Lohse, 1963, página 51.
?3. El Magisterio de la Iglesia, por Enrique Denzinger (traducción directa de los textos originales por Daniel Ruiz Bueno), 1963, páginas 23, 24.
?4. New Catholic Encyclopedia, 1967, tomo VII, página 115.
?5. A Short History of Christianity, por Martin E. Marty, 1959, página 91.
?6. A Select Library of Nicene and Post-Nicene Fathers of the Christian Church, por Philip Schaff y Henry Wace, 1892, tomo IV, página XVII.
?7. A Short History of Christian Doctrine, página 53.
?8. A Short History of Christianity, página 91.
?9. The Church of the First Three Centuries, por Alvan Lamson, 1869, páginas 75, 76, 341.
10. Second Century Orthodoxy, por J. A. Buckley, 1978, páginas 114, 115.
11. New Catholic Encyclopedia, 1967, tomo VII, página 115.
12. Ibíd., tomo IV, página 436.
13. Ibíd., página 251.
14. Ibíd., página 436.
15. The New Encyclopædia Britannica, 15.a edición, 1985, Micropædia, tomo 1, página 665.
16. The Church of the First Three Centuries, página 52.
17. The Christian Tradition, por Jaroslav Pelikan, 1971, página 173.
18. Origin and Evolution of Religion, por E. Washburn Hopkins, 1923, página 339.
[Notas a pie de página]
Para más información, véase el folleto ¿Debería creer usted en la Trinidad?, publicado por Watchtower Bible and Tract Society of New York, Inc.
Como se ha mostrado en artículos previos de esta serie, aunque Teófilo y Tertuliano usaron esas palabras, no tuvieron presente la Trinidad en la que cree la cristiandad hoy día.
Abril 26, 2009
10:18 pm
Hola jean, He escrito un post, sobre porque creo en la doctrina de la Triunidad y en la deidad de Cristo, agradecería que le dieras una leída y disculpa si de cierta manera ataco a la “Torre de Vigía”, la cosa no es contigo sino con sus enseñanzas, saludos.
Julio 17, 2009
12:55 am
Mi caro amigo. Se ve que conoces bien a Jesús y el libro que habla de él; pero no conoces ni a Buda ni a Crishna… Aunque conociendo a Jesús, de alguna forma conoces a aquellos que son anteriores a Jesús por 500 y por 3000 años, respectivamente y sin posibilidad de error. Te sorprenderá que mucho de lo hecho, sucedido y dicho por Jesús ya era de sobra conocido desde hace mucho tiempo por los seguidores de esas religiones. Tan verdad es esta, que algunos de los primeros padres de la Iglesia católica, decían que era el diablo parodiando: los 3 tuvieron 12 apostóles y nacieron de una virgen que huía para salvar la vida del infante. La madre de Buda es Maya; la de Jesús, María. Los tres murieron por nuestros pecados y para redimirnos. Nihil novum sub sole, pues. La pregunta más importartante es ¿por qué sólo 4 de los más de 50 evangelios que existían fueron aceptados?, ¿quién los aceptó como realmente inspirados? y ¿qué criterio se uso para saber que esos 4 eran los buenos y ninguno de los otros? ¿qué dicen los apócrifos? Todas nuestras Biblias dicen: traducción directa de los orignales… ¿Cuántos originales hay de cada evangelio? ¿dónde están? ¿son idénticas entre sí esas fuentes? ¿Cómo están escritos? Si te pones a contestar estas preguntas, descubrirás algo muy interesante.
Julio 23, 2009
4:52 pm
Si puede ser que descubra cosas muy interesantes sobre lo mismo, hay expertos que dicen una cosa, otros expertos que niegan a los otros expertos, unos que dicen que hubo varios cristos con diferentes nombres, otros que dicen que es el mismo cristo que fue denominado de varias formas diferentes, uno que aceptan que había quienes adoraban a Cristo antes de que este nazca, otros que no se fían de los medios de datación para fijar si la evidencia era de antes de Cristo.
Cada posición y postura tiene us propios expertos que contradicen a los demás expertos, estamos en la era de la desinformación incluso hay “expertos” que niegan la existencia del SIDA y “expertos” que dicen que el Holocausto Judío nunca sucedió.
Descubriré cosas muy interesantes dependiendo de las fuentes que consulte y las que considere dignas de confianza, eso es tema aparte.
En cuanto a los apócrifos hay algunos que tienen enseñanzas obviamente inmorales y anticristianas según he leído, por ejemplo que en uno de ellos los apostoles le presentan a un mujer a Jesús y le preguntan “¿Que haras con ella? si nos haz enseñado que las mujeres no entrarán en el reino de Dios” y Jesús les responde “Allá en el cielo yo la convertiré en Hombre”.
No domino muy bien el tema y todo lo que estoy explicando es producto de lo que he leido y visto de diferentes fuentes sin que exista una “garantía de imparcialidad” pero también estoy seguro que todo lo que usted expresa y muchos expresan es producto de lo que han leído de otros y estudiado de otros y no por propia experiencia (haber visto los evangelios, haberlos leído, etc.).
En el libro de Romanos 3. 1-2 el apostól Pablo dice que “A los judíos les fue confiada la palabra de Dios”.
En cuanto a al rechazo de los libros apócrifos hay enseñanzas anticristianas en algunos de ellos, por ejemplo Tobías 1.15 que dice que la limosna limpia de todo pecado y libera de muerte, ESTA ENSEÑANZA ES CONTRARIA A TODA LA BIBLIA, toda la Biblia dice que sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecados y que sólo la sangre de Cristo puede limpiarlo actualmente.
En cuanto a si le faltan libros a la Biblia, yo creo que no le faltan si Dios hubiese querido publicar la Biblia y no lo hubiese logrado sería “un incapaz”, yo creo que la Biblia que tenemos ha sobrellevado una preservación sobrenatural dirigida por el mismo Dios.
Se que a muchos no les agrada el que se limite a llamarse palabra de Dios sólo a 66 libros, pero no hacerlo abrira a que se tome como palabra de Dios a casi cualquier texto (y es esa la intención que tienen muchos).
Todas las respuestas a las otras preguntas no las sé, y quizá cualquier respuesta que de puede no satisfacerlo porque usaré distintas fuentes.
Yo no creo en la reencarnación ni el el Karma, porque no hay lugar para la redención de Cristo, con el Karma, lo que haces lo pagas y Jesús murió en vano, ya que su sangre no puede redimirnos de nada.
Septiembre 5, 2009
11:26 pm
Estoy contigo hermano, JESÚS es el único que da pruebas mientras los demas profetas solo cuentan cuentos y fabulas.
Los hinduistas se contradicen y se inventan fantasias como hacian los griegos con el olimpo, los budistas modifican el hinduismo a su gusto, y los musulmanes demuestran ser seguidores de un machista misojino e injusto. Ninguno de ellos dió pruebas ni evidencias. La verdad de Cristo de Dios y la biblia es logica, historica, veraz, arqueologica y cientificamente demostrada, y por si fuera poco, cumple profecias.
Lo unico que frena al mundo para creer en Jesús y nuestro Padre celestial, es la ignorancia, el simplismo de su entendimiento y el miedo. Creen que es demasiado bueno para ser verdad, y prefieren no creer para no arriesgarse a la desilusion, y sinembargo creen en aberraciones de nueva era, mediums farsantes, tarotistas, destinos inciertos y hasta reencarnaciones en vacas…otros defienden barbaridades ateas de ciencias que ni tan siquiera comprenden…todo lo que les aleje de Dios
Diciembre 1, 2009
4:48 am
bla
Diciembre 1, 2009
5:30 am
psicotec.jean,baspi,jason, la proxima mejor no comenten si no entienden.
Diciembre 1, 2009
6:15 am
si la cosa es por milagros haberlo dicho antes criss angel y david blaine…
Diciembre 1, 2009
7:00 am
Evidencia cientifica, parece que vienes de otro planeta y no te enteraste de lo ultimo que a pasado con dis que la sabana SANTA y sobre la existencia de Jesus ya que los lugares que la iglesia tiene como que son en donde estubo Jesus no se sabe si son ciertos o falsos en realidad no se sabe casi nada del Jesus historico y es triste. Jesus mando a predicar,no convencer,influenciar,persuadir,ni lavar cerebros,fue peor mucho peor, impone bajo amenaza; MAS EL QUE NO CREYERE SERA CONDENADO. Marcos 16.15-16. Dudo mucho que el verdadero Jesus si es todo REY DE AMOR,COMPASION Y PAZ dijo eso y muchas pero que muchas otras cosas mas.Recuerden las cruzadas y la santa inqusicion y pensar que las demas sectas u ordenes cristianas surgen de todo este problema pero recuerden que por sus echos los conocereis dis que lo dice Jesus refiriendose a falsos maestros.Hello no creen que el mismo Jesus se esta tirando asi mismo, ya que todo este problema surgio desde que el aparecio y lo triste del caso es que no hay excusa alguna y que todavia el problema sigue y peor. perdonen si ofendo soy cristian(a,o) pero soy realista y tengo los pies sobre la tierra y no soy fanatic(o,a).AH y esto sin mencionar los apocrifos…
Enero 3, 2010
5:40 am
Gracia y paz de nuestro Señor Jesucristo sea con todos.
Bueno es interesante el trabajo presentado en este blog, es bien interesante; como cristiano que soy, observo que todavia hay “religiones”, que insisten en blasfemar contra el Espiritu Santo, o con el tema de la trinidad. Quien diga publicamente que la trinidad no existe biblicamente, pues entonces debo deducir que no ha leido la biblia, o mejor dicho estudia la palabra de Dios, con una biblia, que niega la trinidad, niega el evangelio de Cristo, niega la iglesia de Cristo, niega la muerte de Jesus en la cruz y niega la resureccion en un cuerpo incorruptible, ¡ah! ademas debe negar tambien que Jesus reina a la diestra del Padre, y que es el Hijo de Dios, por tanto encarnó y representó la Diosidad o Deidad del Reino de los Cielos en la tierra. Embajador por excelencia, Principe de Paz, Santo de Israel, Salvador del Mundo, Varon de Dolores, Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, Pan de Vida, Vid Verdadera, Luz del Mundo, El Cristo de Dios, Profeta mayor que Moises, Sacerdote de Dios por excelencia, Ministro de Dios, El unico camino, la verdad y la vida, la vida y la resureccion, el Mesias,el Rey prometido a los judios, Hijo del Hombre, Hijo de David, nuestro abogado, Maestro, Cocreador junto al Padre, Comandante de los Ejercitos Celestiales, Señor de Señores, Rey de Reyes y el Alfa y Omega, por si alguien tiene dudas.
Desde el libro de Genesis hasta el libro de Apocalipsis o Revelacion, se trata el tema de las Tres Personas, que constituyen un SOLO DIOS.
Alguien que niegue esto, sencillamente no es cristiano, debe ser un judio, practicante del Judaismo o un musulman, creyente del Islam, o creyente del Budismo. Ciertamente reconozco que algunas corrientes cristianas han distorsionado la trinidad, haciendo ver que se trata de 3 Dioses; cosa absolutamente errada, los cristianos somos monoteistas, creo que es la unica semejanza que tenemos con el Islam y el Judaismo.
A continuacion voy a señalar algunos versiculos de la biblia, donde se trata las tres personas: Genesis 1:2-26 y Genesis 3:22 (lamento que en algunas traducciones de la biblia, se le llame al Espiritu Santo de Dios, como “fuerza activa de Dios”).
Exodo 3:14, este versiculo es bastante importante porque Dios le dice a Moises YO SOY EL QUE SOY, estas fueran las mismas palabras que usó Jesus ante el Sumo Sacerdote Caifas, cuando le pregunto si era el Mesias, el Hijo de Dios, por eso Caifas lo sentencio a muerte porque considero que dijo ser Dios, y se rasgo la vestidura, como señal de blasfemia, (Mateo 26:63-65). (lamento que algunas traducciones usen la expresion: “Resultare ser quien resultare ser”).
Salmos 2:7,12. 1 Samuel 16:13-14….Isaias 11:1-3.
Ezequiel 2:2 Ezequiel 40:1-3
Daniel 10:5-6 Joel 2:28-29 Mateo 1:18
Mateo 3:16-17 Mateo 28:19 Juan 1:1-2,18
Juan 8:29 Juan 14:16,26 Hechos 2:4, 32, 33
Romanos 8:2, 3 1 Corintios 12:3 Galatas 4:6
Efesio 1:17
1 Juan 5:7 (lamento que algunas traduciones hayan suprimido por completo el versiculo donde menciona las tres personas)
Recomiendo a aquellas personas que estudian la palabra de Dios por traducciones que rayan en lo verdadero a leerse Deuteronomio 4:2 y 12:32 y Revelacion o Apocalipsis 22:18-19
Bueno puedo pasar una semana sacando versiculos biblicos sobre las tres personas que constituyen un solo Dios. Espero les haya servido de algo.
Gracia y Paz de nuestro Señor Jesus
Enero 27, 2010
10:44 am
Hay Mario,Mario no hay peor siego que el que no quiere ver y sordo que el que no quiere escuhar y terco que el que no quiere entender y aceptar la realidad y la verdad que estamos viviendo hoy en dia, acaso no entiendes que la mayoria de las cosas dis que de la ensenaza de jesus fueron quitadas adrede y fueron anadidas otras, de hai algunas contradicciones en dicha ensenanza. Acaso no sabes delo que hizo constantino gracias ala presion de su madre y todos los cambios que hizo para controlar las masas y tras el una larga lista hasta hoy en dia que siguen atemorizando para controlar alas personas. Porfavor vacia la copa para que recivas la verdadera ensenanza y no seas tan fanatico. OH y para que te enteres los judios sobre todo los cabalistas si creen en la trinidad los musulmanes sobre todo los sufis tambien e igual los budistas sobre todo el mahayana, que le digan de otra manera deacuerdo asu lenguaje y cultura y no lo esten pregonando alos vientos de forma fanatica y absurda como muchos cristianos hoy en dia es de entender…
Enero 27, 2010
10:51 am
AH, esto sin mencionar el evangelio Q…
Enero 27, 2010
11:49 am
Siddarta Gautama el Buda Sakyamuni 563 anos antes de Cristo,dijo estas palabras, dejad de hacer el mal,empezad a hacer el bien y purificad vuestro corazon. Acaso no esta escrito que no todo el que diga senor,senor entrara al reino de los cielos ya que el senor aborrece el mal,dicho de otra manera quien deja de hacer el mal ama a Dios por sobre todas las cosas, quien hace el bien ama asu projimo y como asi mismo es quien purifica su corazon, porque los puros de corazon veran a Dios segun dicen las Bienaventuranzas. Himno Budico de Amor Universal: Que todos los seres gozen de bienestar y paz! Que todas las crituras gozen de bendicion y paz perpetua!Que todas las criaturas,sean debiles o fuertes, sean grandes o pequenas,sean visibles o invisibles moren cercanas o lejanas,hayan nacido o deban nacer gozen de paz perpetua!Que nadie halague o escarnie a nadie!Que nadie desee el mal a nadie con odio o con inquina;que como a su propia vida la madre defiende con sus brazos a su hijito y le proteje contra toda amenaza,asi tu pensamiento sea de amor por todo cuanto vive y abrace el universo entero con un amor que llegue hasta las mas inaccesibles cimas,con un amor iluminado y amplio,con un amor libre de odio y aversion! Y asi,estes de pie,estes andando,etes sentado o en lecho yazcas,piensa con todo tu poder que es,el Amor Divino.
Enero 27, 2010
12:21 pm
Mario, para que entiendas, muchas de las cosas que dijistes de Jesus, ya se abian dicho antes de otros maestros anteriores a el, ejemplo: Horus,Krishna,Zoroastro,Confusio,Loa Tzu,Buda y otros . Alejandro magno trajo muchas ensenanzas de la india sobre el yoga pero en especial sobre el budismo las cuales fueron introducidas en grecia y roma distorcionando la ensenanza esencial del Buda Sakyamuni y luego como ensenaron algunos de los Santos Padres del desierto introduciendolo al cristianismo.Esto es parte de la historia y lamentablemente nos lo habian ocultado pero poco a poco se a sabido le verdad de todo este meollo.Y siempre con el cuco metindo miedo de pecar.Es triste pero cierto…
Febrero 10, 2010
12:44 am
Lo de la sabana santa se descubrió hace mucho que era un fraude, que databa de la edad media.
y si Buda no hizo milagros, ni resucitó, es simplemente porque su filosofía era otra. Porque la cuestión no es quién era el hijo de Dios, sino qué es Dios. Según el Budismo, Buda llegó al Nirvana y unió su individualidad con el absoluto.
Por cierto, me parece una soberana estupidez, lo siento pero es lo que pienso, poner una parrafada asi para intentar demostrar si Jesus era o no hijo de Dios. Porque esta claro que ninguna información que nos llegue tiene tal trascendencia para poder pensar sobre eso, y menos desde la propia perspectiva cristiana, que lo da todo precocinado para que pensemos eso.
Y lo que, otra vez perdón por lo que voy a decir, me repatea el culo es lo creido que tienen los cristianos el que su Dios sea amor, porque no se puede coger por ningun lado. Me explico.
Partimos de la afirmación de que Dios es perfecto.
Ahora bien, ¿qué es mas perfecto? ¿un ser dependiente o un ser independiente? Un ser independiente, claro está. Por lo tanto, ¿puede un ser abarcar el concepto “amor” sin depender de otra circunstancia ajena? Personalmente creo que no. Por lo tanto, amar haría de Dios un ser imperfecto, y esto ya no cuadra en la ecuación. Por lo tanto llegamos a la conclusión de que entre “amar” y “no amar”, la perfección estaría en “no amar”. Asi que tenemos un Dios perfecto que no ama, o un Dios perfecto que ama. Y esto, creo yo, rompe con bastantes esquemas cristianos.
Y por otra parte, he escuchado a religiosos decir que ellos aman a su familia porque aman a Dios. Muy bien, esto me pone enfermo; porque aparte de mancillar la unión pura y dura de los humanos, es un acto de egoismo puro, y esque, digais lo que digais, amar a Dios es amar para resucitar en Dios, y amar para salvarse a si mismo, no es amar, caballeros.
Febrero 10, 2010
5:21 pm
Bueno las diversas pruebas de carbono 14 indicaban qe provenía del siglo XIV al siglo XVIII, sin embargo los mismos científicos saben que hay circunstacias que pueden anadir o quitar siglos a la prueba de carbono 14.
Sin embargo haciendo de lado la prueba de carbono 14 pocos abordan el tema de la “posibilidad” de que la sábana santa haya sido “fabricada” en el siglo XVIII.
Se necesitaría un SUPER-GENIO que:
1.- Tuviera conocimientos avanzados de medicina “moderna” acerca de la circulación de la sangre (la sangre se vuelve ácida sin oxígeno).
2.- Se diera la molestia de agregar pólen de plantas que sólo existían en algunas regiones de Israel.
3.- Se diera la molestia de conseguir un Leptón Romano que sólo estuvo en circulación por 9 años.
4.- Tuviera conocimientos y la habilidad para simular de forma tridimiensional la anatomía humana.
Y por sobre todo alguién que supiera predecir el futuro para asegurarse de que el fraude supere las pruebas de negatividad, y que resulte congruente con el estudio mediante “microscópio” que serían aplicados en la época moderna para determinar su falsedad o veracidad (Salvo el carbono 14 ^_^).
Por último ¿Como se fabricó?
Eso aún es otro misterio.
Marzo 1, 2010
6:36 pm
Baspi,a ver si entiendes, la fe mueve montanas, y con el dinero a cualquiera engana…
Marzo 4, 2010
9:49 pm
En realidad, cohetáneos de Jesús hubo unos 400 mesías. El mesías era una figura política, un líder que los zelotes consideraban que lideraría una revuelta armada, el Nuevo TEstamento está plagado de malentendidos de los discípulos es ese sentido, como el que le recibieran con hojas de palma, para empezar.
Que no sean famosos esos “mesias”, que fueron aplastados por los romanos, no significa que no los hubiera habido.
La Sábana Santa es un misterio, lo acepto, pero no una prueba de nada, porque es algo que “se atribuye a”, no hay modo de rastrear su origen ni un registro día a día de dónde ha estado ni por qué lugares ha pasado. No hay ningún registro gráfico del rostro de Jesús, no hay modo ni siquiera de compararla con eso.
Para morir por la idea de que uno es hijo de Dios no hace falta ser hijo de Dios, sólo hace falta estar loco o muy equivocado. O que los que escriban tu historia y expurguen sistemáticamente las versiones menos agradables así lo decidan.
Por último incluir en la lista al fundador de una religión no teísta como Budha y excluirlo de su lista personal de creencias precisamente por no ser teísta es ridículo. Parte de la base de que previamente usted ya ha decidido creer en dios.
Y si usted ha decidido previamente creer en dios, lo verá en todas partes, no tiene sentido “argumentar” nada, porque, además, todos sus argumentos vienen viciados en origen. Esto no es una búsqueda de la verdad, es una justificación de la creencia. Donde hay fe, es innecesaria tal justificación. Donde no la hay, sólo es necesaria en el diálogo personal con uno mismo porque no se va a convencer a nadie con argumentos “objetivos”.
En todo caso, el título de este post debería ser “creo en Jesús, y por lo tanto no creo en nadie más”.
Lo que me parece respetable en si mismo, aunque, insisto, hace innecesario dar cualquier tipo de explicación adicional.
Marzo 24, 2010
7:59 pm
“La verdad de Cristo de Dios y la biblia es logica, historica, veraz, arqueologica y cientificamente demostrada, y por si fuera poco, cumple profecias.”
A ver…la Biblia no es lógica…en el antiguo testamento se habla de un Dios todopoderoso,colérico y vengativo..que exigia obediencia y fe a sus discípulos y castigaba a los infieles…Y de golpe y en el nuevo testamento nos encontramos con la idea de un Dios misericordioso y compasivo…
¿Arquelógica y científicamente probada? Claaaro todo el mundo sabe que en las prácticas de primero de química te enseñana convertir el agua en vino y uno sale de la facultad de biología multiplicando panes y peces…Por otra parte…¿aceptamos la prueba del carbono 14 para lo que nos interesa,pero la cuestionamos cuando no se ajusta a nuestras expectativas?
¿Veraz?…me acojo al comodín del carbono 14
Un poco de seriedad señores…está muy bien que tengan su fe y que crean en la figura de Jesucristo (servidor es más del taoísmo y el budismo,no teístas y bastante más antiguos que el cristianismo,por cierto)…pero es que,como decimos en mi país,esto es para mear y no echar gota.
Julio 14, 2010
4:31 pm
La Filocalia es lo que salvara al Cristianismo.