Algunas preguntas sobre la Triunidad
Jean Escribió en uno de los comentarios:
Gracias por expresar su punto de vista.
Si no es mucha molestia, ¿podría explicarme por favor los siguientes pasajes bíblicos?
Juan 3:16 (Reina-Valera 1995)
De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.¿Si Dios y Jesucristo son uno, como puede ser Cristo el hijo de Dios?
Lucas 22:39-42 (Reina-Valera 1995)
Jesús ora en Getsemaní
(Mt 26.36-46; Mc 14.32-42)
39 Salió y se fue, como solía, al Monte de los Olivos; y sus discípulos lo siguieron.
40 Cuando llegó a aquel lugar, les dijo:
–Orad para que no entréis en tentación.
41 Se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra, y puesto de rodillas oró,
42 diciendo: «Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya».¿Si Dios y Jesucristo son uno, a quien le estaba orando Jesús?
Mateo 3:17 (Reina-Valera 1995)
17 Y se oyó una voz de los cielos que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia».¿Si el Padre y el Hijo son uno mismo, como pudo hablarle desde el cielo el Padre a Cristo? ¿Cómo es posible?
Espero su respuesta gracias.
Sinceramente gracias Jean por ser muy educado a diferencia de muchas personas cuando a veces se tocan este tipo de susceptibilidades pueden reaccionar de forma no muy agradable y hasta de formas bastante inelegantes y yo mismo he reaccionado de forma similar en el pasado, ya indique que mi disconformidad es con las enseñanzas de la Torre de Vigía y no con las personas en sí, ahora quisiera responder las preguntas que planteaste, por favor agradecería que no te tomes nada como algo personal y también que acepto que estas respuestas pueden simplemente no convencerte pero estoy poniendo mi mejor esfuerzo en responderlas.
¿Si Dios y Jesucristo son uno, como puede ser Cristo el hijo de Dios?
Puede porque lo que es imposible concebir e imaginar (comprender, entender y explicar) para nosotros no es imposible para Dios. Tu preguntas “Como puede” como si Dios “no pudiera” hacer algo.
Yo siento que si no crees en la Triunidad no es porque no está enseñada en la Biblia sino por las limitaciones que tu mismo te impones al hacerte esas preguntas o “aporías” con gran dificultad lógica (o al dejar que otros te las planteen), no se si recuerdas la famosa “aporía” de Zenón sobre Aquiles y la Tortuga tratando de demostrar algo tan tonto como que “EL MOVIMIENTO NO EXISTE”.
¿Si Dios y Jesucristo son uno, a quien le estaba orando Jesús?
Creo que entiendo un poco tu posición, no tiene sentido que Dios y Jesús sean uno y el luego haya orado a Dios, es como si se estuviera orando a sí mismo, yo igual lo hallo ilógico y hasta absurdo. Pero hay que creer lo que dice la Biblia por fe aunque no la entiendas.
Yo por ejemplo en cierta etapa de mi vida no entendía porque Dios decía que debía amar a mis enemigos, hay fundamento en la Biblia pero no me entraba en la cabeza como Dios puede decirte que ames a alguien que te odia, que te hace mal, que te desea lo peor y que se goza de tu desgracia (como ciertas personas que he conocido en mi vida), no obstante el que no lo haya comprendido no es fundamento para negar que Dios enseña el amor a los enemigos.
¿Deben las enseñanzas bíblicas estar subordinadas a nuestra comprensión y nuestra lógica para ser valederas o falsas?
Ah por cierto me olvide responderte, Jesús estaba orando al Padre, que es otra persona pero que a la vez es uno con Jesucristo.
¿Si el Padre y el Hijo son uno mismo, como pudo hablarle desde el cielo el Padre a Cristo? ¿Cómo es posible?
La voz se escucho “desde el cielo” pero Dios está en toda partes (incluso en el Hijo) ¿Dios está limitado por los espacios físicos?
Recuerda que Jesús enseño a orar “Padre nuestro que estás en los cielos” pero luego dijo: “en serio os digo que el reino de los cielos ya esta entre vosotros hoy”, como si el cielo hubiese bajado a la tierra (pero yo veo que el cielo sigue estando arriba y la tierra abajo) con lo que yo interpreto que se refería a que la gloria y autoridad se manifestaba en los cielos y empezaba a manifestarse en la tierra.
Decir que Dios sólo se encuentra en “los cielos” ¿no sería negar la omnipresencia de Dios?
¿Si el Padre y el Hijo son uno mismo, como pudo hablarle desde el cielo el Padre a Cristo? ¿Cómo es posible?
¿Hay algo imposible para Dios?
Reflexiones finales
Agradezco tu participación Jean, me ayuda a fortalecer mi fe, aunque se que a tu criterio yo estoy equivocado.
Ahora hay un punto que veo en las preguntas que haces y es que estás preguntas tienen dificultad lógica.
A mi criterio tratas de desvirtuar las enseñanzas que se encuentran implícitas en la Biblia sólo con dificultades lógicas.
Esto no es una forma de “interpretar la Biblia” o de “conocer la verdad” sino es el uso de una técnica retórica llamada “reducción al absurdo” con lo cual se trata de convencer a la gente de lo absurdo que serían sus afirmaciones de ser verdaderas poniendo dificultades lógicas en las mismas tratando de que el interlocutor abandone su postura SIN DERVIRTUAR EL FUNDAMENTO QUE ESTE PUDIERA TENER.
Este tipo de técnicas retóricas se utilizan para “hacer ver blanco lo negro y negro lo blanco“.
No he visto que desvirtúes el que Jehová se llame a sí mismo “el que traspasaron” o “el que estuvo muerto y vivió” o que el Padre le llame “Dios” al Hijo, o que me digas expliques porque los mismo fariseos cuando Jesús se dijo a sí mismo: “YO SOY” trataron de apedrearlo inmediatamente (a menos que hayan entendido lo mismo que yo, que Jesús se estaba diciendo Dios) y en la Biblia hay un pasaje que claramente dice que le reclamaron “Tu siendo hombre te declaras Dios” lo que me hace entender que quizá hayas muchas afirmaciones en las que Jesús enseñaba que el era Dios pero no fueron relatadas por los apóstoles en los evangelios; te limitas a usar la “reducción al absurdo” como fundamento para invalidar enseñanzas de la Palabra de Dios.
Yo igual puedo hacerte una dificultad lógica para invalidar lo que enseñan los de la Torre de Vigía:
Supongo que recuerdas cuando a Jesús le dijeron “bueno” el dijo:
¿Por qué me llamas bueno? SI SÓLO EXISTE UNO BUENO QUE ES EL PADRE.
Ahora pregunto: ¿Era Jesús bueno?
a) Si Jesús era malo entonces habría injusticia en Él y tal vez engaño en su boca.
b) Si Jesús era bueno y SÓLO EXISTE UNO BUENO QUE ES EL PADRE, entonces Jesús es el Padre.
Esto no es ninguna dificultad lógica para mí (de hecho para mí es lo más lógico del mundo), pero quizá sea una GRAN DIFICULTAD LÓGICA para ti si partes de que Jesús y el Padre no son la misma persona y de que Jesús no es Dios.
¿El hecho de que sea muy difícil explicar la aporía de Aquiles y la Tortuga, significa que el movimiento no existe?
Sinceramente creo que ya no tiene sentido seguir con este tema, yo estoy muy seguro que lo único que me convencería de que Jesús no es Dios es que haya un versículo claro donde Jesús declare algo como “De cierto os digo que Yo y Mi padre no somos uno y ni yo soy en el Padre ni el Padre es en mí” o que uno de los apóstoles diga “Jesús no es Jehová sino la manifestación de su amor” o algo por el estilo.
Estoy seguro que lo único que convencería los Testigos de Jehová es que haya un versículo que diga algo como: “Yo soy en el Padre y el Padre es en mí” ya que Jesús siendo sólo un hombre no podría “ser en el padre”; ahhh creo que existe un pasaje así ^_^. Obviamente podeís interpretar este versículo de otra forma muy diferente a la que yo lo considero.
Saludos y que Dios los bendiga a todos.


Abril 28, 2009
6:21 pm
Gracias por su respuesta.
Por favor lea lo siguiente y analice los textos biblicos:
¿Es Dios superior a Jesús siempre?
JESÚS nunca afirmó que fuera Dios. Cuanto dijo acerca de sí mismo indica que de ninguna manera se consideraba igual a Dios… ni en poder ni en conocimiento ni en edad.
En todo período de su existencia, tanto en el cielo como en la Tierra, el habla y la conducta de Jesús manifiestan subordinación a Dios. Dios es siempre el superior, Jesús el inferior que fue creado por Dios.
Jesús distinguido de Dios
VEZ tras vez Jesús señaló que era una criatura separada de Dios y que él, Jesús, tenía sobre sí a un Dios, un Dios a quien adoraba y a quien llamaba “Padre”. En oración a Dios, es decir, al Padre, Jesús dijo: “[Tú], el único Dios verdadero”. (Juan 17:3.) En Juan 20:17 Jesús dijo a María Magdalena: “Voy a subir a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios” (Str). En 2 Corintios 1:3 el apóstol Pablo confirma esta relación: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”. Puesto que Jesús tenía un Dios, su Padre, no podía ser a la misma vez ese Dios.
Los apóstoles no tuvieron reparos en hablar de Jesús y de Dios como entidades claramente distintas y separadas: “Para nosotros no hay más que un solo Dios, el Padre, [...] y un solo Señor, Jesucristo”. (1 Corintios 8:6, BJ.) El apóstol Pablo señala la distinción cuando menciona la “presencia de Dios, de Cristo Jesús y de los ángeles escogidos”. (1 Timoteo 5:21, BJ.) Tal como en lo que escribe Pablo distingue entre Jesús y los ángeles en el cielo, lo mismo hace con relación a Jesús y Dios.
Las palabras de Jesús en Juan 8:17, 18 también son significativas. Él declara: “En la propia Ley de ustedes está escrito: ‘El testimonio de dos hombres es verdadero’. Yo soy quien doy testimonio acerca de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio acerca de mí”. Aquí Jesús muestra que él y el Padre, es decir, el Dios Todopoderoso, tienen que ser dos entidades distintas, porque ¿de qué otro modo pudiera haber realmente dos testigos?
Otra manera como Jesús mostró que él era un ser separado de Dios fue al decir: “¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios”. (Marcos 10:18, BJ.) De modo que Jesús decía que nadie es tan bueno como Dios, ni siquiera Jesús mismo. Dios es bueno de una manera que lo distingue de Jesús.
El siervo sumiso de Dios
VEZ tras vez Jesús hizo declaraciones como las siguientes: “El Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre”. (Juan 5:19, BJ.) “He bajado del cielo para hacer, no la voluntad mía, sino la voluntad del que me ha enviado.” (Juan 6:38.) “Lo que yo enseño no es mío, sino que pertenece al que me ha enviado.” (Juan 7:16.) ¿No es el que envía mayor que el enviado?
Esta relación se manifiesta claramente en la ilustración de Jesús acerca de la viña. Él comparó a Dios, su Padre, con el dueño de la viña, quien viajó al extranjero y la dejó a cargo de los cultivadores, quienes representaban al clero judío. Después, cuando el dueño envió un esclavo para conseguir parte del fruto de la viña, los cultivadores lo golpearon y lo enviaron con las manos vacías. Entonces el dueño envió un segundo esclavo, y después otro, y estos recibieron el mismo trato. Finalmente, el dueño dijo: “Enviaré a mi hijo [Jesús] el amado. Probablemente a este lo respeten”. Pero los cultivadores corruptos dijeron: “‘Este es el heredero; matémoslo, para que la herencia llegue a ser nuestra’. Con eso, lo echaron fuera de la viña y lo mataron”. (Lucas 20:9-16.) Así ilustró Jesús su propio puesto de enviado por Dios para hacer la voluntad de Dios, tal como un padre envía a un hijo sumiso.
Los seguidores de Jesús siempre lo vieron como siervo sumiso de Dios, no como igual a Dios. Oraron a Dios acerca de “tu santo siervo Jesús, a quien has ungido, [...] señales y prodigios por el nombre de tu santo siervo Jesús”. (Hechos 4:23, 27, 30, BJ.)
Dios es superior siempre
AL PRINCIPIO del ministerio de Jesús, cuando él salió del agua bautismal, la voz de Dios desde el cielo dijo: “Este es mi Hijo, el amado, a quien he aprobado”. (Mateo 3:16, 17.) ¿Estaba diciendo Dios que él era su propio hijo, que se aprobaba a sí mismo, que se enviaba a sí mismo? No; Dios el Creador decía que él, en su posición de superior, aprobaba al inferior, su Hijo Jesús, para la obra necesaria.
Jesús indicó la superioridad de su Padre al decir: “El espíritu de Jehová está sobre mí, porque él me ungió para declarar buenas nuevas a los pobres”. (Lucas 4:18.) El ungimiento se efectúa cuando un superior da autoridad o una comisión a alguien que todavía no tiene autoridad. Es obvio que aquí el superior es Dios, porque ungió a Jesús y le dio autoridad que Jesús anteriormente no tenía.
Jesús manifestó claramente la superioridad de su Padre cuando la madre de dos discípulos pidió que sus hijos se sentaran uno a la derecha y el otro a la izquierda de Jesús cuando él entrara en su Reino. Jesús contestó: “Sentarse a mi derecha y a mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado por mi Padre”, es decir, Dios. (Mateo 20:23, BJ.) Si Jesús hubiera sido el Dios Todopoderoso, podría haber dado aquellos puestos. Pero Jesús no podía darlos, porque le tocaba a Dios darlos, y Jesús no era Dios.
Las mismas oraciones de Jesús son ejemplo convincente de su posición inferior. Cuando se acercaba el tiempo en que Jesús había de morir, mostró quién era su superior al orar: “Padre, si deseas, remueve de mí esta copa. Sin embargo, que no se efectúe mi voluntad, sino la tuya”. (Lucas 22:42.) ¿A quién le oraba? ¿A una parte de sí mismo? No; le oraba a alguien enteramente separado de él, su Padre, Dios —cuya voluntad era superior y podía diferenciarse de la suya—, el Único que podía ‘remover aquella copa’.
Después, cuando estaba a punto de morir, Jesús clamó: “¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?”. (Marcos 15:34, BJ.) ¿A quién clamó Jesús? ¿A sí mismo o a una parte de sí mismo? De seguro ese clamor: “Dios mío” no provino de alguien que se considerara Dios. Y si Jesús fuera Dios, entonces, ¿quién lo había abandonado? ¿Se abandonó a sí mismo? Eso no tendría sentido. Jesús dijo también: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. (Lucas 23:46.) Si Jesús fuera Dios, ¿por qué habría de encomendar su espíritu al Padre?
Después de su muerte, Jesús estuvo en la tumba por partes de tres días. Si fuera Dios, entonces Habacuc 1:12 está equivocado cuando dice: “Oh Dios mío, mi Santo, tú no mueres”. Pero la Biblia dice que Jesús sí murió y que estuvo inconsciente en la tumba. ¿Y quién lo resucitó de entre los muertos? Si verdaderamente estaba muerto, no se pudiera haber resucitado a sí mismo. Por otra parte, si en realidad no estaba muerto, su muerte fingida no habría pagado el precio de rescate por el pecado de Adán. Pero él sí pagó ese precio, porque verdaderamente murió. De modo que fue “Dios [quien] lo resucitó [a Jesús] desatando los dolores de la muerte”. (Hechos 2:24.) El superior, el Dios Todopoderoso, levantó de entre los muertos al inferior, su siervo Jesús.
¿Indica que Jesús fuera Dios el hecho de que pudiera ejecutar milagros, como el de resucitar a ciertas personas? Pues bien, los apóstoles y los profetas Elías y Eliseo tuvieron ese poder también, pero eso no significó que fueran más que hombres. Dios dio el poder de ejecutar milagros a los profetas, a Jesús y a los apóstoles para demostrar que los apoyaba. Pero eso no significó que ninguno de ellos fuera parte de una Deidad plural.
Había límite a lo que Jesús sabía
CUANDO Jesús dio su profecía acerca del fin de este sistema de cosas, declaró: “Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre”. (Marcos 13:32, BJ.) Si Jesús hubiera sido el Hijo que fuera parte igual de una Deidad, habría sabido lo que el Padre sabe. Pero Jesús no lo sabía, porque no era igual a Dios.
De manera similar, en Hebreos 5:8 leemos que Jesús “aprendió la obediencia por las cosas que sufrió”. ¿Podemos imaginarnos que Dios tuviera que aprender algo? No; pero Jesús sí aprendió, porque no sabía todo lo que Dios sabía. Y tuvo que aprender algo que Dios nunca tiene que aprender… la obediencia. Dios nunca tiene que obedecer a nadie.
La diferencia entre lo que Dios conoce y lo que Cristo conoce también existió cuando Jesús fue resucitado para ir al cielo y estar con Dios. Note las palabras de apertura del último libro de la Biblia: “Revelación de Jesucristo; se la concedió Dios”. (Apocalipsis [Revelación] 1:1, BJ.) Si Jesús mismo fuera parte de una Deidad, ¿habría sido necesario que otra parte de la Deidad —Dios— le diera una revelación? De seguro él habría conocido todo aquello, porque Dios lo conocía. Pero Jesús no lo conocía, porque no era Dios.
Jesús sigue subordinado
ANTES de que Jesús viniera a la Tierra, y también cuando vivió aquí, estuvo subordinado a Dios. Después de haber resucitado, sigue en posición subordinada, secundaria.
Respecto a la resurrección de Jesús, Pedro y los que estaban con él dijeron al Sanedrín judío: “A este [Jesús], Dios lo ensalzó a su diestra”. (Hechos 5:31.) Pablo dijo: “Dios lo ensalzó a un puesto superior”. (Filipenses 2:9.) Si Jesús hubiera sido Dios, ¿cómo se podría haber ensalzado, es decir, levantado a un puesto superior al que tenía antes? Ya habría sido una parte ensalzada de la Trinidad. Si antes de su ensalzamiento Jesús hubiera sido igual a Dios, el ensalzarlo más lo habría hecho superior a Dios.
Pablo dijo también que Cristo entró “en el mismo cielo para presentarse ahora delante de Dios a favor nuestro”. (Hebreos 9:24, Str.) Si usted se presentara ante otro, ¿cómo podría ser usted ese otro? No podría ser. Tiene que ser diferente y separado.
De igual manera, el mártir Esteban, precisamente antes de morir apedreado, “miró con fijeza al cielo y alcanzó a ver la gloria de Dios y a Jesús de pie a la diestra de Dios”. (Hechos 7:55.) Está claro que vio a dos seres separados… pero no vio a ningún espíritu santo; no vio ninguna Deidad trinitaria.
En el relato de Revelación 4:8 a 5:7 se describe a Dios sentado en su trono celestial, pero Jesús no está allí. Él tiene que acercarse a Dios para tomar un rollo de la mano derecha de Dios. Esto muestra que en el cielo Jesús no es Dios, sino que es una entidad separada de él.
En conformidad con lo anterior, el Bulletin of the John Rylands Library (Boletín de la biblioteca John Rylands) de Manchester, Inglaterra, dice: “A Jesús en su vida celestial de resucitado se le describe con una personalidad individual tan distinta y separada de la persona de Dios como lo fue la que tuvo durante su vida terrestre como el hombre Jesús. Sí, al lado de Dios y comparado con Dios ciertamente aparece como otro ser celestial entre la corte celestial de Dios, como lo que eran los ángeles… aunque, como el Hijo de Dios, está en una categoría diferente, y tiene un rango muy superior al de ellos”. (Compárese con Filipenses 2:11.)
El Bulletin también dice: “Sin embargo, lo que se dice de su vida y sus funciones como el Cristo celestial ni significa ni da a entender que en la condición divina él se halla a la par con Dios mismo y es plenamente Dios. Al contrario, en el cuadro que da el Nuevo Testamento de su persona y su ministerio celestiales contemplamos una entidad separada de Dios y subordinada a él”.
En el futuro eterno en el cielo, Jesús seguirá siendo un siervo separado y subordinado de Dios. La Biblia lo expresa así: “Luego, el fin, cuando [Jesús en el cielo] entregue a Dios Padre el Reino, [...] entonces también el Hijo se someterá a Aquel que ha sometido a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todo”. (1 Corintios 15:24, 28, BJ.)
Jesús nunca dijo que fuera Dios
ESTÁ claro lo que la Biblia indica. El Dios Todopoderoso, Jehová, no solo es una personalidad separada de Jesús, sino que también es en todo tiempo su superior. A Jesús siempre se le presenta como separado e inferior, un humilde siervo de Dios. Por eso la Biblia dice claramente que “la cabeza del Cristo es Dios”, tal como “la cabeza de todo varón es el Cristo”. (1 Corintios 11:3.) Y por eso Jesús mismo dijo: “El Padre es más que yo”. (Juan 14:28, BJ.)
La verdad es que Jesús no es Dios, y nunca afirmó serlo. Aumenta la cantidad de los eruditos que reconocen esto. Como declara el Bulletin de Rylands: “Tenemos que enfrentarnos al hecho de que la investigación del Nuevo Testamento durante, digamos, los últimos treinta o cuarenta años ha llevado a una cantidad cada vez mayor de escriturarios acreditados del Nuevo Testamento a la conclusión de que ciertamente Jesús [...] nunca se creyó Dios”.
El Bulletin también dice esto sobre los cristianos del primer siglo: “Por lo tanto, cuando asignaban [a Jesús] títulos de honor, como: Cristo, Hijo del hombre, Hijo de Dios y Señor, estas no eran maneras de decir que él fuera Dios, sino de señalar que hacía la obra de Dios”.
Como se ve, hasta los doctos religiosos reconocen que la idea de que Jesús es Dios contradice todo el testimonio de la Biblia. Según la Biblia, Dios es siempre el superior, y Jesús es el siervo subordinado.
Mayo 4, 2009
3:41 pm
Hola, perdón por tardar en contestar obtuve muchas ocupaciones estos últimos días, me habéis convencido de que la “subordinación” de Jesús para con el Padre, no era vigente únicamente en la tierra (como yo pensaba y lo exprese en un post), este es el tipo de concordancias que me gusta, pero el problema es que los razonamientos planteados se enfocan únicamente en los versículos en que indican que Jesús es una persona separada del Padre, pero no desvirtúan ninguno de los versículos en los que habla sobre la unidad del padre con el Hijo (ya mencione varios en un anterior post) o aquellos que enseñan que Jesús es Jehová.
La doctrina de la Triunidad enseña:
1.- Que el Padre y el Hijo son personalidades diferentes con voluntades propias (en esto estáis de acuerdo los testigos de Jehová).
2.- Que el Padre y el Hijo son uno y son Dios aunque tengan personalidades diferentes y voluntades propias y haya una subordinación de por medio (hay varios versículos que pueden llevarnos a esta conclusión, pero en esto no están de acuerdo los testigos de Jehová).
¿Qué acaso no se contradice lo uno con lo otro? CLARO QUE SE CONTRADICE PERO DIOS NO ESTÁ LIMITADO POR LA LÓGICA, nada es imposible para Dios, Dios puede hacer que yo sea “uno” con dos hermanos de la iglesia, con una hermana, con una iguana, un asno y un buey ¿será imposible para Dios hacerme uno con otras personas y otros animales? CLARO QUE NO (obviamente el que no sea imposible no significa que lo vaya a hacer ^_^ eso sería una abominación).
Por ejemplo el texto cita Habacuc 1:12 donde dice: “Oh Dios mío, mi Santo, tú no mueres”.
Pero sin embargo en Apocalipsis 1.17-18 se puede leer: “Yo soy el Primero y el Ultimo, y el viviente; y llegué a estar muerto, pero, ¡mira!, vivo para siempre jamás…”.
El que habla en Apocalipsis es Dios Padre y la identificación de “primero y último” sólo corresponde a Dios Padre, y si el no muere, pero llegó a estar muerto y ahora vive entonces mi lógica me dice que Jehová no muere como Dios Padre, pero como Dios Hijo si, porque Jesús ha sido el único que ha muerto y resucitado.
Ahora hay dos opciones:
1.- O la Biblia se contradice y Dios por lo visto es un Dios de confusión.
2.- O decir que “Dios y Jesús son personas diferentes y no el mismo Dios” es decir una verdad a medias.
Creo que la doctrina de los Testigos de Jehová hace lo segundo, interpretan la Biblia a medias, concentrándose en todos los versículos que hablan de la humanidad de Jesús pero sin desvirtuar todos los que hablan de su deidad, para mi lo correcto es que “Dios y Jesús son personas diferentes con voluntades diferentes y con una subordinación de por medio PERO QUE SON A LA VEZ UN SOLO DIOS” tal unión sobrenatural y contradictoria solo puede ser hecha por Dios Todopoderoso que no está limitado por la lógica humana.
Tan sólo ese versículo es suficiente para considerar que Jesús es Jehová y que el que Jesús sea alguien subordinado, separado con voluntad y personalidad diferente pero a la vez sea un solo Dios con el Padre es algo sobrenatural; pero para gloria de Dios hay varios otros como aquel en que Jehová dice ser “el que traspasaron”.
Creo que lo que hacen sigue el siguiente esquema:
1.- Agarran todos los versículos que hablan de la humanidad de Jesús y de su separación con el Padre.
2.- Sacan como conclusión que Jesús no es Dios y que no es uno don Dios.
3.- Usan su conclusión como único fundamento para rechazar todos los demás versículos que enseñan sobre su deidad y su Unidad con el padre.
4.- Plantean dificultades lógicas para rechazar el que Jesús sea Jehová aunque hayan versículos que así lo digan sin darse la molestia de desvirtuarlos.
Ojo no puedes tomar una conclusión propia como fundamento para algo, eso va contra la lógica, no puede ser posible que tu conclusión sea tu principal fundamento.
Ahora te hago una pregunta sobre el poder de Dios.
¿Es Dios INCAPAZ de crear un hombre que sea a la vez una mujer? Se que el ejemplo que propongo con esta pregunta es malo y puede que para criterio de algunos vaya contra la moral, pero ¿Es Dios INCAPAZ de ello?.
Si Dios es incapaz de hacerlo entonces no es un Dios Todopoderoso y no es el Dios en que yo creo.
Si Dios es capaz de hacerlo, entonces ¿Sería incapaz de hacer que Jesús y Él sean seres separados y a la vez sean uno?.
Si Dios no es incapaz de hacer que Jesús y Él sean uno, si Dios todo lo puede y si la Biblia tiene versos que dicen que Jesús es Jehová, es porque Jesús y Jehová son uno y a la vez son personas diferentes con voluntades diferentes, esto es algo sobrenatural e ilógico, ACASO NO SON LOS MILAGROS ALGO SOBRENATURAL QUE VA CONTRA LA LÓGICA HUMANA Y LAS LEYES FÍSICAS.
Para mí que los testigos de Jehová no creen en un Dios sobrenatural sino un limitado por la lógica (o mejor dicho por la lógica de los de la Torre de Vigía).
¿Jesús jamás enseño que el era Dios? Mira yo no estuve en esa época, tu no estuviste en esa época, los expertos modernos tampoco estuvieron en esa época pero que yo recuerde hubo personas en esa época que trataron de apredrearlo y despeñarlo porque Jesús “Siendo hombre se decía Dios”, Jesús mismo se identifico diciendo “antes que Abraham fuera YO SOY” y YO SOY es el nombre de Dios, y si tal cosa no era cierta ¿Por qué Jesús no los reprendió ese momento? Nada le costaba aclarar que el era sólo un hombre, habría matado dos pájaros de un tiro al evitar ser apedreado o despeñado y haber dejado muy en claro que el no era Dios.
Junio 15, 2009
10:10 pm
Hola. Gracias por responder. A continuación le presentaré argumentos que contestan sus preguntas formuladas. Por favor tomese el tiempo de analizarlo. Gracias.
Textos que se usan en prueba de la Trinidad
Se dice que en algunos textos bíblicos se encuentra prueba en apoyo de la Trinidad. No obstante, al leer esos textos debemos tener presente que la evidencia bíblica e histórica no apoya la Trinidad.
Cualquier remisión a la Biblia como prueba tiene que entenderse teniendo como contexto lo que toda la Biblia enseña consecuentemente. Con mucha frecuencia los versículos circundantes, que dan el contexto, aclaran el verdadero significado del texto bíblico en cuestión.
Tres en uno
EN LA New Catholic Encyclopedia se presentan tres de esos textos bíblicos, “textos de prueba”, para apoyar la Trinidad, pero también se admite lo siguiente: “La doctrina de la Santísima Trinidad no se enseña en el A[ntiguo] T[estamento]. En el N[uevo] T[estamento] la prueba más antigua está en las epístolas paulinas, especialmente en 2 Cor 13:13 [versículo 14 en algunas Biblias] y en 1 Cor 12:4-6. En los Evangelios, la prueba de la Trinidad se encuentra explícitamente solo en la fórmula bautismal de Mat 28:19”.
En esos versículos las tres “personas” se enumeran como sigue en la Biblia de Jerusalén. Segunda a los Corintios 13:13 (14) reúne a las tres de este modo: “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros”. Primera a los Corintios 12:4-6 dice: “Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo; diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo; diversidad de operaciones, pero es el mismo el Dios que obra todo en todos”. Y Mateo 28:19 dice: “Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.
¿Dicen esos versículos que Dios, Cristo y el espíritu santo constituyan una Deidad trinitaria, que los tres sean iguales en sustancia, poder y eternidad? No; no dicen eso, tal como el enumerar a tres personas, como Pepe, Pancho y Antonio, no significa que sean tres en uno.
La Cyclopedia of Biblical, Theological, and Ecclesiastical Literature, de McClintock y Strong, admite que esa clase de referencia “solo prueba que se menciona a tres entidades, [...] pero no prueba, por sí misma, que las tres pertenezcan necesariamente a la naturaleza divina ni que posean igual honra divina”.
Aunque esa fuente es trinitaria, dice de 2 Corintios 13:13 (14): “No podríamos deducir con razón que tuvieran igual autoridad ni la misma naturaleza”. Y de Mateo 28:18-20 dice: “Sin embargo, este texto, tomado por sí mismo, no probaría decisivamente ni la personalidad de las tres entidades mencionadas ni su igualdad ni divinidad”.
También se mencionó a Dios, Jesús y el espíritu santo en el mismo contexto en la ocasión del bautismo de Jesús. Este “vio descender como paloma el espíritu de Dios que venía sobre él”. (Mateo 3:16.) Con todo, ahí no dice que los tres sean uno. Muchas veces se menciona juntos a Abrahán, Isaac y Jacob, pero eso no los hace uno. Aparecen juntos los nombres de Pedro, Santiago y Juan, pero eso no los hace uno tampoco. Además, puesto que el espíritu de Dios descendió sobre Jesús en su bautismo, eso muestra que Jesús no tuvo el espíritu sino hasta ese momento. Puesto que así fue, ¿cómo pudiera haber sido Jesús parte de una Trinidad en la cual él siempre hubiera sido uno con el espíritu santo?
Otra referencia que menciona a los tres juntos está en algunas traducciones antiguas de la Biblia en 1 Juan 5:7. No obstante, los eruditos reconocen que esas palabras no estaban originalmente en la Biblia, sino que fueron añadidas mucho tiempo después. Correctamente, la mayoría de las traducciones modernas omiten ese versículo espurio.
Otros textos bíblicos que se dan como prueba tratan solo de la relación entre dos: el Padre y Jesús. Consideremos algunos de estos.
“Yo y el Padre somos uno”
ESE texto, en Juan 10:30, suele citarse como apoyo para la Trinidad, aunque en él no se menciona a una tercera persona. Pero Jesús mismo mostró lo que quería decir con que él y el Padre fueran “uno”. Según Juan 17:21, 22, oró a Dios para que sus discípulos “todos ellos sean uno, así como tú, Padre, estás en unión conmigo y yo estoy en unión contigo, que ellos también estén en unión con nosotros, [...] que ellos sean uno así como nosotros somos uno”. ¿Estaba Jesús orando para que todos sus discípulos llegaran a ser una sola entidad? No; obviamente Jesús oraba para que estuvieran unidos en pensamiento y propósito, como lo estaban él y Dios. (Véase también 1 Corintios 1:10.)
En 1 Corintios 3:6, 8 Pablo dice: “Yo planté, Apolos regó [...] El que planta y el que riega uno son”. Pablo no quiso decir que él y Apolos fueran dos personas en un solo ser; quiso decir que estaban unidos en propósito. La palabra griega que Pablo usó ahí para “uno” (hen) es neutra, y literalmente se puede traducir “una (cosa)”, lo que indica unidad en cooperación. Es la misma palabra que usó Jesús en Juan 10:30 para describir su relación con el Padre. También es la misma palabra que Jesús empleó en Juan 17:21, 22. Por eso, cuando usó la palabra “uno” (hen) en estos casos, hablaba sobre unidad de pensamiento y propósito.
Respecto a Juan 10:30, Juan Calvino (quien era trinitario) dijo en su Comentario sobre el Evangelio según Juan: “Los antiguos dieron mal uso a este pasaje cuando quisieron probar con él que Cristo es [...] de la misma esencia que el Padre. Pues Cristo no arguye sobre la unidad de la sustancia, sino sobre la conformidad de él con el Padre”.
En el mismo contexto de los versículos que siguen a Juan 10:30 Jesús afirmó vigorosamente que con sus palabras no alegaba ser Dios. Preguntó lo siguiente a los judíos que equivocadamente habían llegado a aquella conclusión y querían apedrearlo: “¿Por qué me acusan de blasfemia a mí, a quien el Padre consagró y envió al mundo, si digo que soy Hijo de Dios?”. (Juan 10:31-36, NBE.) No; Jesús no afirmó que fuera Dios Hijo, sino el Hijo de Dios.
“Haciéndose igual a Dios”
OTRO texto bíblico que se da como apoyo para la Trinidad es Juan 5:18. Este dice que los judíos (como en Juan 10:31-36) querían matar a Jesús porque “también llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose igual a Dios”.
Pero ¿quién dijo que Jesús estaba haciéndose igual a Dios? No fue Jesús. Él se defendió de aquella acusación falsa en el mismísimo versículo siguiente (19): “Jesús, pues, tomando la palabra, les decía: ‘[...] el Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre’” (BJ).
Al decir eso, Jesús mostró a los judíos que no era igual a Dios y, por lo tanto, no podía obrar por su propia iniciativa. ¿Podemos imaginarnos que alguien que fuera igual al Dios Todopoderoso dijera que ‘no podía hacer nada por su cuenta’? (Compárese con Daniel 4:34, 35.) Es interesante que el contexto de Juan 5:18 y 10:30 muestra que Jesús se defendió de acusaciones falsas de judíos que, como los trinitarios, ¡habían llegado a conclusiones equivocadas!
¿“Igual a Dios”?
EN FILIPENSES 2:6 la versión católica Scío de San Miguel [Scío] dice de Jesús: “Que siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación el ser él igual a Dios”. La Versión Reina-Valera de 1904 dice: “El cual siendo en forma de Dios, no tuvo por rapiña ser igual a Dios”. Algunos todavía usan versiones que presentan lecturas semejantes para apoyar la idea de que Jesús era igual a Dios. Pero note cómo vierten otras traducciones ese versículo:
1869: “quien, estando en la forma de Dios, no consideró como para procurarse ávidamente el estar en igualdad con Dios” (The New Testament, por G. R. Noyes).
1965: “Él —¡en verdad de naturaleza divina!— nunca desplegó confianza en sí mismo haciéndose igual a Dios” (Das Neue Testament, edición revisada, por Friedrich Pfäfflin).
1968: “quien, aunque estaba en la forma de Dios, no consideró que debería hacer suyo ávidamente el ser igual a Dios” (La Bibbia Concordata).
1972: “quien, a pesar de tener la forma de Dios, no reputó como botín (codiciable) ser igual a Dios” (Versión Nácar-Colunga).
1976: “Él siempre tuvo la naturaleza de Dios, pero no pensó que por fuerza debería tratar de llegar a ser igual a Dios” (Today’s English Version).
1985: “Quien, estando en la forma de Dios, no consideró la igualdad con Dios algo que debería asir ávidamente” (The New Jerusalem Bible).
1987: “quien, aunque existía en la forma de Dios, no dio consideración a una usurpación, a saber, que debiera ser igual a Dios” (Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras).
Sin embargo, algunos alegan que aun estas versiones más exactas dan a entender que 1) Jesús ya tenía igualdad, pero no quería retenerla, o que 2) no tenía que asirse ávidamente de la igualdad porque ya la tenía.
A este respecto, Ralph Martin, en The Epistle of Paul to the Philippians (La epístola de Pablo a los Filipenses), dice sobre el griego original: “Sin embargo, es cuestionable el que el sentido del verbo pueda deslizarse de su verdadero significado de ‘apoderarse de’, ‘arrebatar violentamente’ al de ‘tener firmemente asido’”. The Expositor’s Greek Testament (El Testamento Griego del expositor) dice también: “No podemos hallar ningún pasaje en que ?????? [har·pá·zo] o alguna derivación suya tenga el sentido de ‘tener en posesión’ o ‘retener’. Parece que significa invariablemente ‘apoderarse de’, ‘arrebatar violentamente’. Por eso, no es permisible deslizarse del verdadero sentido de ‘asir ávidamente’ a uno que es totalmente diferente: ‘tener firmemente asido’”.
Por lo anterior es patente que los traductores de versiones como la Scío y la Valera doblan las reglas para apoyar fines trinitarios. Lejos de decir que Jesús pensó que era apropiado ser igual a Dios, lo que dice en griego en Filipenses 2:6, cuando se lee objetivamente, muestra precisamente lo contrario, que Jesús no pensó que fuera apropiado.
El contexto de los versículos circundantes (3-5, 7, 8, Scío) aclara cómo debe entenderse el versículo 6. A los Filipenses se les aconsejó: “Humildad, teniendo cada uno por superiores á los otros”. Entonces Pablo emplea a Cristo como el ejemplo sobresaliente de esta actitud: “Y el mismo sentimiento haya en vosotros, que hubo también en Jesucristo”. ¿Qué “sentimiento”? ¿El de ‘no tener por usurpación ser igual a Dios’? No, ¡eso sería precisamente lo contrario del punto que se comunica! Más bien, Jesús, quien ‘tuvo a Dios como su superior’, nunca ‘asiría ávidamente la igualdad con Dios’; en vez de eso, “se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte”.
Sin duda, eso no puede estar refiriéndose a ninguna parte del Dios Todopoderoso. Se refería a Jesucristo, quien sirvió perfectamente para ilustrar el punto de Pablo aquí, a saber, la importancia de la humildad y de desplegar obediencia al Superior y Creador de uno, Jehová Dios.
“Yo soy”
EN JUAN 8:58 algunas traducciones (por ejemplo, la Biblia de Jerusalén) presentan a Jesús diciendo: “Antes que naciese Abraham, Yo Soy”. En aquella ocasión, ¿estaba Jesús enseñando, como sostienen los trinitarios, que a él se le conocía por el título “Yo Soy”? Y, según alegan ellos, ¿significa eso que él era el Jehová de las Escrituras Hebreas, puesto que en Éxodo 3:14 la Biblia de Jerusalén dice: “Dijo Dios a Moisés: ‘Yo soy el que soy’”?
En Éxodo 3:14 (BJ) la frase “Yo soy” se da como título a Dios para indicar que él en realidad existía y haría lo que prometía. The Pentateuch and Haftorahs, publicado por el doctor J. H. Hertz, dice acerca de esa frase: “Para los israelitas en cautiverio, el significado sería: ‘Aunque Él no ha desplegado todavía Su poder para con ustedes, lo hará; Él es eterno y ciertamente los redimirá’. La mayoría de los modernos siguen a Rashi [comentarista francés de la Biblia y el Talmud] al verter [Éxodo 3:14] ‘Seré lo que seré’”.
La expresión de Juan 8:58 es muy diferente de la que se usa en Éxodo 3:14. Jesús no la usó como nombre ni título, sino como medio de explicar la existencia que tuvo antes de ser humano. Por consiguiente, note cómo vierten Juan 8:58 otras versiones de la Biblia:
1925: “antes que Abraham fuera criado, yo existo” (Sagrada Biblia, Félix Torres Amat).
1972: “Antes de que Abraham naciese, era yo” (Sagrada Biblia, E. Nácar Fuster y A. Colunga).
1978: “antes que Abraham naciese, ya existía yo” (Nuevo Testamento, Felipe de Fuenterrabía).
1979: “yo existo desde antes que existiera Abraham” (Dios habla hoy, Versión Popular).
1980: “Antes que Abraham existiera, yo existo” (Sagrada Biblia, Pedro Franquesa y José M. Solé).
1987: “Antes que Abrahán llegara a existir, yo he sido” (Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras).
Así pues, la verdadera idea de la expresión griega usada en este pasaje es que el “primogénito” (Jesús) creado por Dios había existido mucho antes de que naciera Abrahán. (Colosenses 1:15; Proverbios 8:22, 23, 30; Revelación 3:14.)
De nuevo, el contexto muestra que este es el modo correcto de entender lo que se dijo. Esta vez los judíos quisieron apedrear a Jesús por afirmar que ‘había visto a Abrahán’ aunque, como dijeron, él todavía no tenía 50 años de edad. (Versículo 57.) La respuesta natural de Jesús fue decir la verdad sobre su edad. Así que naturalmente les dijo que ‘existía desde antes que existiera Abraham’ (Versión Popular).
“La Palabra era Dios”
EN JUAN 1:1 la Biblia de Jerusalén dice: “En el principio la Palabra existía y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios”. Los trinitarios alegan que eso significa que “la Palabra” (griego: ho ló·gos), quien vino a la Tierra como Jesucristo, era el Dios Todopoderoso mismo.
Sin embargo, note que una vez más el contexto nos da la base para entender con exactitud el pensamiento. Observe que se dice: “La Palabra estaba con Dios” (cursiva nuestra). El que está “con” otro no puede ser ese otro. En conformidad con eso, Journal of Biblical Literature (Revista de literatura bíblica), una publicación del jesuita Joseph A. Fitzmyer, señala que si se interpretara la parte posterior de Juan 1:1 como “el” Dios, esto “entonces contradiría la cláusula precedente”, la cual dice que la Palabra estaba con Dios.
Note, también, cómo vierten otras traducciones, en varios idiomas, esta parte del versículo:
1808: “y la palabra era un dios” (The New Testament in an Improved Version, Upon the Basis of Archbishop Newcome’s New Translation: With a Corrected Text).
1864: “y un dios era la Palabra” (The Emphatic Diaglott, lectura interlineal, por Benjamin Wilson).
1928: “y la Palabra era un ser divino” (La Bible du Centenaire, L’Evangile selon Jean, por Maurice Goguel).
1935: “y la Palabra era divino” (The Bible—An American Translation, por J. M. P. Smith y E. J. Goodspeed).
1946: “y de género divino era la Palabra” (Das Neue Testament, por Ludwig Thimme).
1958: “y la Palabra era un Dios” (The New Testament, por James L. Tomanek).
1963: “y la Palabra era un dios” (Traducción del Nuevo Mundo de las Escrituras Griegas Cristianas).
1975: “y un dios (o: de género divino) era la Palabra” (Das Evangelium nach Johannes, por Siegfried Schulz).
1978: “y de género parecido a Dios era el Logos” (Das Evangelium nach Johannes, por Johannes Schneider).
En Juan 1:1 aparece dos veces el sustantivo griego the·ós (dios). La primera vez que aparece se refiere al Dios Todopoderoso, con quien estaba la Palabra (“y la Palabra [ló·gos] estaba con Dios [una forma de the·ós]”). Este primer the·ós está precedido por la palabra ton (el), una forma del artículo definido griego que señala a alguien claramente identificado, en este caso el Dios Todopoderoso (“y la Palabra estaba con [el] Dios”).
Por otra parte, no hay artículo delante del segundo the·ós en Juan 1:1. Eso haría que una traducción literal dijera: “y dios era la Palabra”. Sin embargo, hemos visto que varias traducciones vierten “divino”, “parecido a Dios” o “un dios” este segundo the·ós (un complemento predicativo). ¿Qué autoridad tienen para eso?
El lenguaje griego koiné tenía artículo definido (como en español tenemos “el”, “la”, y sus plurales), pero no tenía artículo indefinido (como “un”, “una” y sus plurales). Por eso, cuando un complemento predicativo no está precedido por el artículo definido, puede ser indefinido, dependiendo del contexto.
Journal of Biblical Literature dice que las expresiones “en las cuales un predicado sin artículo precede al verbo son principalmente de significado cualitativo”. Como señala esa publicación, esto indica que el ló·gos puede ser asemejado a un dios. También dice de Juan 1:1: “La fuerza cualitativa del predicado es tan prominente que no puede considerarse definido el sustantivo [the·ós]”.
Esto quiere decir que Juan 1:1 destaca la cualidad de la Palabra, que era “divino”, “parecido a Dios”, “un dios”, pero no el Dios Todopoderoso. Esto está en armonía con el resto de la Biblia, que muestra que Jesús, llamado en este pasaje “la Palabra” por su papel de Vocero de Dios, era un subordinado obediente que fue enviado a la Tierra por su Superior, el Dios Todopoderoso.
Hay muchos otros versículos bíblicos donde traductores al español insertan el artículo indefinido “un” cuando traducen oraciones griegas con esa misma estructura, aunque en español no siempre es necesario, pues en muchos casos se transmite el mismo sentido con simplemente omitir el artículo definido. Por ejemplo, en Marcos 6:49, cuando los discípulos vieron que Jesús andaba sobre el agua, la Biblia de Jerusalén dice: “Creyeron que era un fantasma”. En el griego koiné no hay ningún “un” delante de “fantasma”. Pero casi todas las traducciones añaden el artículo indefinido “un”. De la misma manera, Juan 1:1 muestra que la Palabra no era “Dios”, sino “un dios” o “divino”.
Joseph Henry Thayer, teólogo y erudito que trabajó en la producción de la versión en inglés American Standard Version, declaró sencillamente: “El Logos era divino, no el Ser divino mismo”. Y el jesuita John L. McKenzie escribió en su Dictionary of the Bible: “Rigurosamente, Jn 1:1 debe traducirse [...] ‘la palabra era un ser divino’”.
¿Se viola una regla?
NO OBSTANTE, algunos afirman que esas traducciones violan una regla gramatical del griego koiné publicada por el helenista E. C. Colwell allá en 1933. Él sostuvo que en griego un complemento predicativo “tiene el artículo [definido] cuando sigue al verbo; no tiene el artículo [definido] cuando precede al verbo”. Con eso quería decir que un complemento predicativo que precede al verbo debe entenderse como si en verdad tuviera delante el artículo definido (“el” o “la” y sus plurales). En Juan 1:1, el segundo sustantivo (the·ós), el complemento predicativo, precede al verbo: “y [the·ós] era la Palabra”. Por eso, alegó Colwell, Juan 1:1 debe significar “y [el] Dios era la Palabra”.
Pero considere solo dos ejemplos que se hallan en Juan 8:44. En ese pasaje leemos en algunas versiones en español que Jesús dijo que el Diablo era “un homicida” y “un mentiroso”. Tal como en Juan 1:1, aquí en el texto griego los complementos predicativos (“homicida” y “mentiroso”) preceden a los verbos. No hay ningún artículo indefinido precediendo a ninguno de estos complementos predicativos porque en el griego koiné no hay artículo indefinido. Pero algunas traducciones al español insertan la palabra “un” por lo que ven que piden la gramática griega y el contexto. (Véanse también Marcos 11:32; Juan 4:19; 6:70; 9:17; 10:1; 12:6 en diversas versiones.)
Colwell tuvo que reconocer esto con relación al complemento predicativo, pues dijo: “Es indefinido [pudiera ser acompañado por “un” o “una” y sus plurales] en esta posición solo cuando el contexto lo exige”. Así que hasta él admite que cuando el contexto lo exige los traductores pueden insertar un artículo indefinido delante del complemento predicativo en este tipo de estructura oracional.
¿Exige el contexto un artículo indefinido en Juan 1:1? Sí, porque lo que toda la Biblia atestigua es que Jesús no es el Dios Todopoderoso. Por lo tanto, lo que debe guiar al traductor en casos de esta índole no es la controvertible regla de gramática de Colwell, sino el contexto. Y es patente, por las muchas traducciones en diversos idiomas que insertan el artículo indefinido “un” en Juan 1:1 y en otros lugares, que muchos eruditos no concuerdan con una regla tan artificial; y tampoco lo hace la Palabra de Dios.
No hay ningún conflicto
¿ESTÁ en conflicto con la enseñanza bíblica de que hay un solo Dios el decir que Jesucristo es “un dios”? No, porque a veces la Biblia emplea el término “dios” para referirse a criaturas poderosas. Salmo 8:5 dice: “También procediste a hacerlo [al hombre] un poco menor que los que tienen parecido a Dios [hebreo: ’elo·hím]”, es decir, los ángeles. En la defensa de Jesús contra la acusación de los judíos de que él afirmaba ser Dios, él señaló que “[la Ley] llama dioses a aquellos a quienes se dirigió la Palabra de Dios”, es decir, a jueces humanos. (Juan 10:34, 35, BJ; Salmo 82:1-6.) Hasta a Satanás se le llama “el dios de este sistema de cosas” en 2 Corintios 4:4.
Jesús ocupa una posición mucho más elevada que la de los ángeles, los hombres imperfectos o Satanás. Puesto que se alude a estos como “dioses”, poderosos, de seguro Jesús puede ser y era “un dios”. Por su posición singular con relación a Jehová, Jesús es un “Dios Poderoso”. (Juan 1:1; Isaías 9:6.)
Pero ¿no indica la expresión “Dios Poderoso”, con letras mayúsculas, que Jesús de alguna manera es igual a Jehová Dios? De ningún modo. Isaías simplemente profetizó que ese sería uno de cuatro nombres que se darían a Jesús, y en español estos nombres suelen escribirse con mayúscula. Con todo, aunque a Jesús se le llamó “Poderoso”, solo puede haber uno que sea “Todopoderoso”. Carecería de importancia llamar “Todopoderoso” a Jehová Dios si no existieran otros a quienes también se llamara dioses, pero que ocuparan una posición subalterna o inferior.
El Bulletin of the John Rylands Library, de Inglaterra, indica que, según el teólogo católico Karl Rahner, aunque the·ós se usa en textos bíblicos como Juan 1:1 con referencia a Cristo, “en ninguno de esos casos se usa ‘theos’ de tal manera que identifique a Jesús con aquel que en otros lugares del Nuevo Testamento aparece como ‘ho Theos’, es decir, el Dios Supremo”. Y el Bulletin añade: “Si los escritores del Nuevo Testamento creían vital que los fieles confesaran a Jesús como ‘Dios’, ¿se puede explicar el que en el Nuevo Testamento haya una ausencia casi completa de precisamente esa forma de confesión?”.
Pero ¿qué se puede decir de que el apóstol Tomás dijera a Jesús: “¡Mi Señor y mi Dios!”, en Juan 20:28? Para Tomás, Jesús era como “un dios”, especialmente en las circunstancias milagrosas que impulsaron a Tomás a expresarse como lo hizo. Algunos eruditos sugieren que es posible que Tomás sencillamente saliera con una exclamación emocional de asombro, hablada a Jesús, pero dirigida a Dios. Fuera una cosa o la otra, Tomás no pensaba que Jesús fuera el Dios Todopoderoso, porque él y los demás apóstoles sabían que Jesús nunca había afirmado ser Dios, sino que enseñó que solo Jehová es “el único Dios verdadero”. (Juan 17:3.)
De nuevo, el contexto nos ayuda a entender esto. Pocos días antes, Jesús ya resucitado había dicho a María Magdalena que dijera a los discípulos: “Asciendo a mi Padre y Padre de ustedes y a mi Dios y Dios de ustedes”. (Juan 20:17.) Aunque Jesús ya había sido resucitado en la condición de espíritu poderoso, Jehová todavía era su Dios. Y Jesús siguió refiriéndose a Él como tal hasta en el último libro de la Biblia, después de su glorificación. (Revelación 1:5, 6; 3:2, 12.)
Solo tres versículos después de la exclamación de Tomás, en Juan 20:31, la Biblia aclara más este asunto al declarar: “Estas han sido escritas para que ustedes crean que Jesús es el Cristo el Hijo de Dios”, no que fuera el Dios Todopoderoso. Y en este texto se quiso decir “Hijo” en sentido literal, como cuando se habla de un padre natural y su hijo, no como si Jesús fuera alguna parte misteriosa de una Deidad trinitaria.
Tienen que concordar con la Biblia
SE ALEGA que varios otros textos bíblicos apoyan la Trinidad. Pero estos son similares a los que ya hemos considerado, porque, cuando se examinan cuidadosamente, no ofrecen verdadero apoyo a tal enseñanza. Esos textos solo ilustran que cuando uno considera algún supuesto apoyo para la Trinidad tiene que preguntarse: ¿Armoniza la interpretación que se presenta con lo que toda la Biblia enseña consecuentemente: que solo Jehová Dios es Supremo? Si no es así, entonces esa interpretación tiene que ser errónea.
También tenemos que tener presente que no hay siquiera un “texto de prueba” que diga que Dios, Jesús y el espíritu santo son uno en alguna misteriosa Deidad. Ningún texto bíblico de ninguna parte de la Biblia dice que los tres sean lo mismo en sustancia, poder y eternidad. La Biblia revela consecuentemente al Dios Todopoderoso, Jehová, como el único que es Supremo, a Jesús como su Hijo creado, y al espíritu santo como la fuerza activa de Dios.
Julio 1, 2009
11:02 pm
Hola Jean disculpa si estoy tardando tanto en contestar estaba ocupado durante la anterior semana además me di tiempo para leer e investigar del tema, quería
1.- Yo no creo que sean iguales en sustancia, Jesús es el único de las tres personas que tiene sangre, en cuanto al poder y la eternidad si estoy de acuerdo.
2.- No existe el término “una deidad trinitaria” ese término es contradictorio en sí mismo, Trinidad significa “tres dioses” sin embargo la Triunidad significa tres personas que conforman uno, el concepto de Triunidad enseña que Dios es una unidad compuesta con una unión sobrenatural entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, este concepto encuentra respaldo en toda la Biblia, las deidades trinitarias de Egipto, las deidades de la India y otras no son iguales a este concepto ya que ellos siempre se refieren a “tres dioses” mientras nosotros nos referidos a tres personas que mediante una unión sobrenatural conforman un mismo Dios.
3.- ¿Por qué ni Jesús ni los apóstoles enseñaron o explicaron la Triunidad?, el concepto de Triunidad fue creado después pero fue en base a la Biblia, igualmente busca la palabra “Biblia” en las escrituras ¡No hay!, no importa si no se lo menciona lo que importa es que tenga el respaldo congruente, preciso y verdadero de las escrituras, la Biblia habla del “tercer cielo” pero nunca se nos habló del segundo, del quinto, o del séptimo cielo.
Hay muchas cosas que la Biblia sólo hace una mención superficial y mediante un estudio podemos llegar a más detalles pero muchas veces nos quedamos con dudas y sólo con especulaciones, la misma Biblia declara que “hay cosas que no serán reveladas” a mi criterio y sin ofender pero los de la Torre de Vigía si no encuentran una explicación correcta se la inventan y discriminan versículos enteros de la Biblia encerrándose en la interpretación de unos cuantos, colocaré los versículos al final.
Por cierto en la Biblia nunca se menciona que el Espíritu Santo sea una “fuerza activa”, ese es un concepto que los de la Torre de Vigía crearon, ahora lo que importa es que tenga respaldo al 100% de la Biblia y no respaldo por partecitas (Discúlpame Jean pero cuando yo era pequeño y mis conocimientos de la Biblia eran pocos la leía, y durante mucho tiempo no veía en ninguna parte que el Espíritu Santo sea una fuerza, solamente cuando me entero de las doctrinas de la Torre de Vigía apareció ese concepto en mi vida).
Por cierto me pareció interesante la explicación sobre la traducción de Juan 1.1 pero hay otros versículos por los que yo creo que Jesús y el Espíritu Santo son Yahvé.
Por cierto deberían llamarse los testigos de Yahvé porque estudiosos modernos (no testigos de Jehová sino judíos) llegaron a la conclusión de que ese es el nombre de Dios y que el término Jehová se uso después.
4.- La Torre de Vigía dice que la Triunidad se encuentra únicamente en la fórmula bautismal y que la mención de tres personas sólo significa la existencia de tres personas y no que estas tres personas sean un solo ente, estoy de acuerdo con lo último pero no con que la Triunidad sólo se encuentra en la fórmula bautismal, ahora en que en todos los versículos en que se hace referencia a Jesús como el Padre significa que están unidos en propósito y no que tengan otro tipo de unión ¿Cómo sabes que esa es la correcta interpretación?.
Bueno ahora me remito a mencionar algunos versículos que contradicen la teoría de la Torre de Vigía:
-Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.
Efesios 4:30
-Más ellos fueron rebeldes, e hicieron enojar su Santo Espíritu; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos.
Isaías 63.10
-Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartad a Bernabé y a Saulo para la obra que los he llamado.
Hechos 13.2
De estos tres versículos se puede ver a simple vista que: Espíritu Santo = Persona;
-¿Pero la Biblia dice que el Espíritu Santo se derrama como puede ser una persona si se derrama? ¡Como puede algo que no sea persona tener sentimientos!
-¿Pero la Biblia enseña que el Espíritu Santo es una fuerza? ¡Como puede algo que no sea persona tener sentimientos!
-Pero la Biblia enseña que el Espíritu Santo se bebe, ¿como puede una persona beberse es ilógico e imposible? ¡Como puede algo que no sea persona tener sentimientos! (aunque se beba):
“Y todos comieron el mismo alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo”.
Hechos 10. 3-4
Se Equivoco el apóstol al decir que Jesús era una persona o que se bebía o se equivoca la Torre de Vigía al interpretar los versículos de la Biblia.
En el Derecho una sola coma (,) puede hacer que toda la ley sea diferente, una sola coma basta para cambiar lo expresado en la ley, igualmente en la Biblia, el hecho de que se diga que el Espíritu Santo tiene sentimientos me basta y me sobra para llegar a la conclusión de que es una persona, más aún los versículos en que:
Comisiona
“Porqué ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estás cosas necesarias”.
Hechos 15.28
“Acercaos a mí, oíd esto: desde el principio no hablé en secreto; desde que eso se hizo, allí estaba yo; y ahora me envió Jehová el Señor, y su Espíritu”.
Isaías 48.16
Se puede blasfemar contra Él
“Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, más la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado”.
Mateo 31-32
Intercede
“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles”.
Romanos 8.26
De hecho los versículos que me bastan son los que indican que el Espíritu Santo se enoja, se entristece e intercede.
Espíritu Santo = Dios
Hay un versículo en el cual Pablo identifica a Dios como el Espíritu Santo:
“Y como no estuviesen de acuerdo entre sí, al retirarse, les dijo Pablo esta palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres, diciendo:…”
Hechos 28. 25-27
Lo que están con puntos suspensivos son las palabras de Isaías 6.8-9; pero si vas al libro de Isaías verás que quien dijo esas palabras es Jehová, ¿Cómo es posible esto? Jehová tiene que ser el Espíritu Santo o el apóstol Pablo está equivocado.
¿Se equivocaba el apóstol Pablo al identificar a Jehová con el Espíritu Santo, o se equivoca la Wachtower al decir que el Espíritu Santo no es Dios?
“Ahora bien, Jehová es el espíritu; y donde está el espíritu de Jehová hay libertad”.
2 Corintios 3.17
Sobre la deidad de Jesús anteriormente escribí otro post varios acerca de la deidad de cada una de las personas de Triunidad, algunos de los que más destacan no son los que dicen que Jesús era “Dios” (ya que el término según la Torre de Vigía significa “siempre” divino).
“¡Miren! Viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que lo traspasaron; y todas las tribus de la tierra se golpearán en desconsuelo a causa de él. Sí, amén. ‘Yo soy el Alfa y la Omega -dice Jehová Dios-, Aquel que es y que era y que viene, el Todopoderoso”
Apocalipsis 1:7-8.
“Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracias y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito”
Zacarías 12.10
“Yo soy el Primero y el Ultimo, y el viviente; y llegué a estar muerto, pero, ¡mira!, vivo para siempre jamás…”
Apocalipsis 1:17-18.
La Biblia enseña que Jehová es el primero y el último y Jehová no muere, sin embargo estos versículos dicen que Jesús es el primero y el último y que Jehová llegó a estar muerto y vivió, en estos versículos no hay lugar a una unidad en propósito, sino a que dos personas son el mismo, el primero y el último es Jehová pero el que llegó a estar muerto y resucitó fue Jesús, sin embargo estas dos características se unen en una sola persona.