La Parábola de los talentos

El talento puede ser concedido pero el éxito debe ser ganado

John Maxwell

En la Biblia hay una parábola de Jesús muy particular y que tiene un profunda enseñanza, me he topado con varias interpretaciones de está parábola, algunos la identifican desde la perspectiva económica que es hacer inversiones y lograr obtener rentabilidades de lo que tenemos, otros desde una perspectiva mucho más amplia que es el aprovechar lo mejor de nosotros mismos para tener grandes logros en la vida y cumplir el propósito de Dios en nuestra vida.

Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre que yéndose lejos, llamó a sus ciervos y les entregó sus bienes.

A uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; luego se fue lejos.

Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.

Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos talentos.

Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.

Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.

Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.

Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.

Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siembras donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.

Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.

Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.

Quitadle, pues, el talento y dadlo al que tiene diez talentos.

Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aún lo que tiene le será quitado.

Y al siervo inútil echadle a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Esta parábola me trae a la mente muchas conclusiones, hay quienes aseguran que tiene varias aplicaciones tanto en el mundo real y en el mundo espiritual por lo que trataré de sacar las diferentes enseñanzas desde diferentes interpretaciones:

1.- A todos nos son entregados talentos o regalos, nos son dados para utilizarlos, si no los usamos, los perderemos, estos puedes ser desde nuestra condición económica hasta nuestra salud y habilidades especiales.

2.- A cada siervo se le fue dando talentos conforme a su capacidad, si no tienes todo lo que quieres tener es porque te falta capacidad, mientras te falte capacidad te faltaran muchas cosas y pocos talentos te serán dados.

3.- La recompensa de los siervos buenos es la felicidad pero esta es dada no sólo por ser buenos sino por ser fieles (entiéndase tener fe y no sólo obediencia).

4.- La felicidad viene del servicio, las comodidades y los placeres vienen de lo que recibimos pero sólo la felicidad proviene de lo que somos y lo que hacemos para los demás, uno de los errores humanos comunes es confundir el placer con la felicidad.

5.- Cada siervo trajo a su Señor una rentabilidad del 100% es decir eran personas que negociaron con el 100% de lo que les fue entregado y no menos, este 100% son los recursos que tenemos, los cuales debemos negociar y trabajar para conseguir una ganancia.

6.- Al siervo negligente se le castigo por su cobardía, tuvo miedo de fracasar y prefirió no hacer nada que hacer algo tan sencillo como dar el dinero a los banqueros para que así genere intereses, puedo haber tomado riesgos moderados o incluso riesgos mínimos pero no hizo ni lo uno ni lo otro.

7.- Aquel que tiene y se arriesga moderadamente obtendrá más, aquel que no tiene y tiene miedo de arriesgarse, lo perderá todo.

8.- Los banqueros son expertos en ganar dinero en base al dinero, ellos no trabajan con su esfuerzo físico y su tiempo, trabajan con su esfuerzo mental, su experiencia y sabiduría, la cual puede crecer a tal punto de que pueden ejecutar su trabajo sin esfuerzo.

9.- Si tienes un talento y no sabes que hacer dáselo a los banqueros, puedes acudir al líder de la iglesia para que te guíe como usar tu talento, puedes buscar un asesor financiero para que te ayude para rentabilizar tu dinero.

10.- Mejor decidir e invertir uno mismo para obtener una rentabilidad del 100% que dejar que otros tomen control de lo que tenemos y obtengamos una rentabilidad muy inferior o insatisfacciones en la vida.

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