Experiencia laboral o monotonía

Es endiabladamente difícil poner en práctica tu originalidad si siempre haces las mismas cosas y de la misma manera que mucha gente.

Brendan Francis

He escuchado a muchas personas mayores quejarse indicando que “En el pasado mientras más viejo eras más te respetabas y eras más solicitado, hoy mientras más viejo eres menos te respetan y nadie quiere contratarte”, generalmente son personas cuyos trabajos estaban relacionados directa o indirectamente con la tecnología.

Cada día aparecen nuevos programas informáticos y un montón de cosas cambian rápidamente y las empresas buscan más a los jóvenes en parte porque están mas abiertos al aprendizaje y al cambio en lugar de las personas mayores que creen que son demasiado viejos para cambiar, (también porque a los jóvenes hay que pagarles menos ^_^).

Actualmente son contadas las profesiones en las cuales los años de experiencia que tengas sean algo a tu favor, salvo aquellas demasiado amplias que no cambian mucho porque se basan en los mismos fundamentos (Derecho, técnicos de computadores de sobremesa, psicología, etc.).

Hace tiempo escuche a Jim Rohn indicar que hay muchas personas que “tienen diez años de experiencia en realidad tienen 1 año de aprendizaje y 9 años de monotonía”, lo cual es cierto, si trabajas en un área determinada de la empresa tu experiencia siempre será limitada, mucho de tu trabajo será “más de lo mismo” después de un determinado tiempo.

Esa monotonía puede ser frustrante y enajenante, lo peor es que hay personas que quizá tengan dos opciones:

a) Seguir la monotonía

b) Dejar de tener dinero para vivir

En caso de que veas que tu vida se está convirtiendo en una monotonía y no tienes los recursos necesario para salirte directamente de tu trabajo sería conveniente que al menos “planifiques tu renuncia“, trázate un periodo para seguir en tu trabajo, calcula cuanto necesitarás para vivir hasta que encuentres un nuevo trabajo o para empezar un negocio, si estas endeudado quizá está planificación te lleve años en los que tendrás que sacrificar muchas cosas para poder lograrla.

Pero de todas formas si ya entraste en la monotonía y no puedes darte el “lujo” de renunciar inmediatamente a tu empleo, sólo tienes dos opciones:

a) Planificar tu renuncia o dimisión a mediano o largo plazo.

b) Esperar a ver si reúnes el valor suficiente para cambiar antes de morir.

Te puedo asegurar que la opción b) es la menos recomendable y la más dolorosa, sin embargo es la más atractiva a corto plazo.

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