La Familia Jukes

La importancia de la familia es muy grande en la sociedad, el provenir de una familia funcional o una familia disfuncional no determina el tipo de vida o persona que puedas ser pero sí puede influir bastante y convertirse en una ventaja que puedes aprovechar o una desventaja que tienes que superar.

La Familia Jukes criminalidad

Richard L. Dugdale en 1877 publicó un libro denominado “The Jukes: A Study en Crime, Pauperism, Disease and Heredity” el cual fue motivado a escribir luego de que ejerciendo su cargo como inspector de las prisiones de Nueva York se encontró con un cárcel donde se encontraban seis personas emparentadas entre sí por diversos crímenes entre los cuales se encontraban el robo, intento de violación, asalto e intento de asesinato.

En aquel tiempo se creía que podría existir un gen de criminalidad, cosa que hoy está rechazada por los científicos, en el estudio Richard L. Dugdale rastreó a los ascendientes de esta familia y les coloco el nombre ficticio: “Jukes” para proteger a cualquier otra persona no emparentada que pudiera tener el mismo apellido o aquellos parientes que no habían desarrollado una decadente forma de vivir.

Al estudiar los ascendientes de los “Jukes” notó que que esta familia destacaba por su conducta criminal, al final logró identificar al antepasado que principal, que era Maximiliano Jukes, un hombre que había llegado cuando Nueva York se había asentado como estado.

Maximiliano Jukes era un hombre que detestaba el trabajo, bebía mucho, era irreverente ante cualquier tipo de fe o credo, de su mujer se sabe sólo que era tan irreverente ante la fe como Maximiliiano.

Descendientes de la familia Jukes

Maximiliano tuvo seis hijas y dos hijos, algunos de ellos nacieron fuera del matrimonio, Dugdale estimo que la familia desde el asentamiento había tenido una descendencia total de mil doscientas personas, pero sólo pudo estudiar a setecientas de ellas y las estadísticas que recogió demostraban lo siguiente:

  • 180 eran indigentes (25%)
  • 140 era criminales (20%)
  • 60 eran ladrones habituales (8,5%)
  • 50 eran prostitutas comunes (7%)

La reputación de esta familia era tan mala que el dueño de una fábrica tenía una lista de los nombres de los familiares de la familia Jukes con el fin de asegurarse de no darle empleo a ninguno de ellos y se estima que esta familia le costó a Nueva York más de un millón de dólares, recordarles que un millón de dólares en aquel tiempo era mucho más dinero de lo que es ahora.

Por su contrario estaba la Familia Edwards la cual desarrollaré en otro artículo en breve.

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