Pensamiento Activo

Supongo que ya haz sentido que al estudiar están “aprendiendo pero no comprendiendo”, también puede ser que te haya pasado que haz leído o estudiado varias páginas, te detienes un momento y sientes que no haz retenido casi nada de todas las páginas que leíste.

Lo que puede que te haya sucedido es que estabas con tu pensamiento inactivo, no estabas pensando, sólo leyendo superficialmente y alguna que otra cosa que leíste paso a tu memoria a corto plazo y algún dato que te haya llamado la atención paso a tu memoria a largo plazo.

El pensamiento activo es un hábito inconsciente que hace que las personas comprendan lo que estudian o leen en lugar de simplemente memorizar, el problema es que como este es inconsciente, quienes no lo tengan tendrán que cultivarlo durante un largo tiempo.

El pensamiento activo se basa la interpretación de la información, muchos empezamos a interpretar lo que estudiamos o leemos, una persona con pensamiento activo puede leer un texto e identificar los problemas de lo que leyó así como las contradicciones entre las ideas de haber algunas; una persona con pensamiento inactivo puede memorizar buena parte de lo que lee y estudia, pero si no interpreta lo que estudia no será capaz de encontrar diferencias, similitudes, contradicciones o ideas complementarias a lo que leyó, lo único capaz de hacer será el reiterar lo que leyó con las mismas palabras del autor o con sus propias palabras.

Para desarrollar el pensamiento activo hay algunos ejercicios que pueden ayudar, algunos son los tests psicotécnicos, los problemas filosóficos y matemáticos, pero para aplicar el pensamiento activo en el aprendizaje hay una técnica sencilla.

Simplemente lee un párrafo o un par de párrafos de un tema determinado, luego detén la lectura y di con tus propias palabras ¿Qué idea tratan de transmitir esos párrafos? ¿Qué decían? Es muy importante que lo expreses con tus propias palabras, si hay algún concepto crea dos o tres conceptos del mismo que varíen un poco el concepto original sólo en su forma de explicarlo.

Conforme vas haciéndote más bueno en esto podrás usar el pensamiento activo con más información, puedes luego usar una página y no dos párrafos, luego dos páginas o tres, etc., dependiendo del tema.

No olvides que lo importante es que estén interpretando y comprendiendo la información y no simplemente contemplándola pasivamente, así evitarás el “aprender sin comprender“.

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